Viktor Usov es un ciudadano estadounidense que en el año 2014 perdió a su gata Sasha de color negro en la ciudad de Portland. Tras más de cinco años desaparecida, Usov ya
daba por muerto al animal hasta que sucedió lo inesperado.

Hace pocos días, Viktor recibía una llamada telefónica desde el Refugio de Animales de
Santa Fe (Nuevo México). Una llamada en la que se le comunicaba que habían encontrado
a una gata negra de 6 años y pelo largo que le pertenecía. Viktor solo pudo acertar a decir
totalmente sorprendido e incrédulo: “Debe tratarse de un error, es imposible que esa gata
sea mía”.

El Servicio de Animales de Santa Fe había encontrado a la gata deambulando por las
calles de esta ciudad sin collar. Rápidamente, la llevaron al refugio de animales para
escanearla y comprobar si portaba su microchip de identidad correspondiente.

Afortunadamente, aún lo conservaba y en él aparecían los datos de Viktor Usov como su
propietario.

Lo increíble del caso no es la aparición de Sasha cinco años después de haber
desaparecido, sino el haberlo hecho en Santa Fe, una ciudad situada a casi 2.000
kilómetros de Portland, el lugar en el que Viktor le perdió la pista. ¿Cómo pudo haber
llegado la gata hasta allí? Una pregunta que aún sigue siendo todo un misterio.

Tras ponerse en contacto con Usov, el Refugio de Animales le envió fotos de la gata y este
pudo comprobar que, efectivamente, era Sasha. Su particular aspecto desaliñado apenas
había cambiado en estos años.

Tanto Sasha como su dueño pudieron por fin volver a encontrarse días después en Portland gracias a la intermediación del propio Refugio de Animales y la aerolínea estadounidense American Airlines. Un miembro del refugio viajó con la gata desde Santa Fe hasta Portland para que tanto Viktor como Sasha volvieran a estar juntos.

El rostro de felicidad y emoción de Viktor lo decía todo en el momento del reencuentro.