Un parapentista se salvó milagrosamente después de perder el control de su parapente en
el aire y chocar contra un edificio a una altura de más de 45 metros. Marquinhos, de 35
años, fue grabado volando sobre el Dream Beach Hotel en Itanhaém, un resort en la costa del estado de Sao Paulo (Brasil).

Mientras trataba de alejarse de los edificios para aterrizar en la playa, los fuertes vientos de la zona golpearon el parapente, perdiendo en ese momento el control del mismo hasta caer de forma muy rápida. Marquinhos comenzó a girar en el aire hasta precipitarse hacia el suelo, chocando previamente con uno de los laterales del edificio hotelero.

El impactante vídeo no muestra el instante en el que Marquinhos choca contra el edificio, ya que la cámara baja en el momento en el que el parapentista comienza a caer bruscamente.

La persona que estaba grabando corría en ese momento en dirección al lugar en el que se
encontraba Marquinhos cayendo.

A pesar de la aparatosa caída y de la situación tan extrema, el parapentista “solo” sufrió
fracturas en ambas piernas y fue trasladado rápidamente a un hospital de la localidad, en
donde evoluciona en estos momentos de manera favorable. Aún no ha recibido el alta y
permanecerá ingresado al menos durante un par de semanas.

Las imágenes de este vídeo han aparecido pocos días después de que un piloto de ala
delta en California sufriera un accidente similar al desengancharse el arnés de protección en el aire, por lo que tuvo que continuar el vuelo aferrado al marco del ala delta con sus propias manos.

Se estima que el piloto tuvo un error de configuración del arnés antes de iniciar la maniobra de vuelo, ya que colocó el mosquetón en el velcro en lugar de en las correas de seguridad.

Los expertos aseguran que los accidentes con aparatos de este tipo no suelen ser muy
frecuentes. Sin embargo, los datos apuntan a que siempre hay que extremar las medidas de seguridad en todo momento. Y no solo en lo que respecta al propio aparato en sí y al equipo de protección que se lleve, sino también a las condiciones climáticas de la zona.

Precisamente, las fuertes rachas de viento que se vivían en Itanhaém fueron las causantes
del accidente que sufrió Marquinhos. Una situación que, afortunadamente, pudo salvar de
forma milagrosa.