Un niño de 11 años de Wisconsin (Estados Unidos), Mikey Choroszy, falleció trágicamente
el día de Año Nuevo poco después de cumplir su último deseo: comprar en la tienda de
Lego situada en el interior del centro comercial Mall of American.

El joven, que padecía un tumor cerebral terminal, había volado desde su casa hasta
Mineápolis para cumplir su deseo. Con él también lo había hecho desde Dakota del Sur su
hermano Jake. Sin embargo, durante este viaje su salud empeoró y nada se pudo hacer por salvarle la vida.

“El lunes hicimos muchas compras y estaba muy bien” relató su madre, Tammy Wildish.
“Pero después de ese día, Mikey empeoró muy rápidamente” El pequeño fue llevado a un
hospital local en Mineápolis el martes, donde fallecería al día siguiente.

“Lo peor fue verlo morir” dijo su madre. “En muy pocas horas pasó de caminar y estar muy
alegre a no poder siquiera moverse, hasta el punto de que tuvimos que levantarlo y moverlo nosotros mismos”.

La batalla de Mikey con el cáncer se inició hace 15 meses cuando le detectaron un tumor
en el tronco encefálico. Poco antes, el niño había comenzado a tener fuertes dolores de
cabeza a diario. Tras visitar el Children’s Hospital de Wisconsin, los médicos le
diagnosticaron la enfermedad.

La página web que se encargaba de recoger fondos para el tratamiento de Mikey le
describe como “el mejor y más grande luchador”, un niño q ue ya había tenido que superar
incluso la inesperada muerte de su hermano Robbie en enero del 2019 por problemas de
salud.

Su madre también lo corrobora: “Mikey era un gran luchador, nunca se dio por vencido. Él
no pensaba rendirse porque todo lo hacía en honor a su hermano Robbie”.

Una amiga de la familia, Jennifer Blease, también quiso dejar su testimonio: “Mikey era uno de los niños más simpáticos que he conocido, siempre tenía una sonrisa en el rostro. Ha ido todo un estímulo para los demás y nos ha enseñado a todos a ser valientes. Hoy es mi héroe y lo echaré muchísimo de menos”

Según Blease, la campaña GoFundMe, que hasta la fecha del fallecimiento del pequeño
había recibido donaciones hasta alcanzar los 20.000 dólares, se clausurará tras el entierro
del pequeño.

Los restos de Mikey regresaron el pasado fin de semana a Wisconsin. En los próximos días,
la familia celebrará su funeral.