A efectos legales, una persona llega a la edad adulta cuando cumple los 18 años. Sin
embargo, el protagonista de esta historia, un joven chino de 22 años llamado Ji Moubing,
parece que aún le queda cierto tiempo para madurar del todo.

Moubing visitó hace unos días un concesionario de la marca BMW en la ciudad de
Shangrao (Jiangxi). Su idea consistía en que su padre le comprara un coche después de
haber obtenido la licencia de conducir.

Sin embargo, tras una fuerte discusión con su progenitor en el propio concesionario, se dirigió a uno de los coches de la tienda y rayó parte de la puerta trasera con una llave.

El incidente sucedió el pasado 25 de noviembre. Las cámaras de seguridad del concesionario grabaron la escena y los encargados de la tienda decidieron llamar a la
Policía. Las imágenes eran claras y mostraban a un enfurecido Ji Moubing rayando el
vehículo con saña.

Al parecer, el chico se había decidido por ese mismo vehículo de entre todos los que se
encontraban a la venta en la tienda, pero su padre no estaba dispuesto a pagarlo, ya que
era uno de los más caros del concesionario, por lo que le instó a elegir otro. Enfurecido, y
con el objetivo de hacer que su padre tuviera finalmente que comprar ese coche, Moubing
decidió rayarlo a modo de protesta.

A pesar de la situación, al llegar los policías el joven chino actuó ante las preguntas de las
autoridades con suma tranquilidad, como si él no hubiera hecho absolutamente nada. Pero
claro, la grabación era harto elocuente y mostraba cómo Moubing había dañado
deliberadamente el coche.

La policía procedió, por tanto, a la detención administrativa del chico por daños a la
propiedad privada. El asunto está ahora en manos de las autoridades locales, sin que
sepamos a día de hoy si finalmente el padre tuvo que pagar el coche o al menos los
desperfectos del mismo. La conducta irresponsable de un hijo puede traer consecuencias.