La madre de este adolescente, Jenny Tompkins, se ha hecho viral en las redes sociales al explicar por qué su hijo fue expulsado de la escuela bastante temprano el pasado miércoles por la mañana. ¿La razón? Vender su desinfectante para manos entre los niños.


El presente brote de coronavirus ha conseguido que la gente reaccione de varias formas. Mientras que algunas personas han decidido mantenerse alejadas de aglomeraciones y lugares muy concurridos, evitando interactuar con otras personas, otros han tomado medidas más drásticas.

Hay quien ha comprado productos de higiene y alimentación a gran escala por si es necesario aislarse, algo que ha provocado que la mayoría de las tiendas se estén quedando sin existencias.

Esta oportunidad fue aprovechada por el descarado chico, llamado Oliver Cooper, que vio en ella una oportunidad para ganar un poco de dinero extra vendiendo su desinfectante de manos.

Jenny Tompkins decidió explicar este miércoles en las redes sociales cómo su hijo adolescente, Oliver Cooper, fue sorprendido cobrando a sus compañeros 50 peniques cada uno por usar su desinfectante de manos.

El chico de 13 años y natural de Leeds, Inglaterra, se metió en un serio problema por ello en la escuela y fue expulsado y mandado a casa por sus acciones. Las 9 libras que ganó en total le costaron más caras de lo que pensaba.

Fue en la plataforma Facebook donde Jenny comentó la foto que se ha vuelto viral: “Esta es una foto de mi hijo adolescente recién llegado de la escuela”. La escuela no termina hasta las 3 de la tarde, por ello la madre escribe también el siguiente comentario: “¿Por qué llega de la escuela a las 10:53 am, te preguntarás?”

Jenny continuó escribiendo: “Bueno, el pequeño zurullo acaba de ser expulsado de la escuela por ser sorprendido cobrando a los estudiantes 50 peniques por un chorro de desinfectante de manos para protegerse del maldito coronavirus.”

“Es muy difícil disciplinar este comportamiento cuando su padre lo llama desde el trabajo para llamarlo ‘maldita leyenda’”, adjuntó la madre en su comentario.

Jenny Tompkins, de 32 años de edad, actualizó después el post para dejar claro que su hijo Oliver había ganado 9 libras antes de que el personal de la escuela lo atrapase. Según el propio adolescente, había gastado parte de sus ganancias en un multipack de Doritos y el resto lo estaba ahorrando para permitirse el capricho de comerse un kebab más tarde.

El post de Jenny ha recibido más de 96.000 visitas y ha sido compartido más de 97.000 veces, por lo que se ha hecho viral en muy poco tiempo. Además, miles de personas se han molestado en hacer comentarios tan graciosos como estos:

“Sé que probablemente estás enojada con él. Pero al final del día ya sabe cómo satisfacer la oferta y la demanda del mundo de los negocios”. Otra persona escribió: “Siguiente Alan Sugar. Ok, un poco travieso, pero todos los empresarios comienzan en algún lugar.”

Un tercero hizo la siguiente broma: “¡50p por chorro es razonable considerando el precio de las cosas en eBay!”, y añadió: “Espero que le guste el kebab”.