Bess, un border collie blanco y negro, está considerado uno de los perros más solitarios de Gran Bretaña. Pero por fin ha encontrado una nueva familia después de pasar más de una década en el centro Rescate Animal Last Chance, en Edenbridge, Kent.


La perrita llegó a este albergue cuando era muy joven tras ser atropellada por un coche. Sus dueños ya no podían cuidarla, por lo que decidieron llevarla al centro para buscarle un nuevo hogar. No logró que ninguna familia la adoptara y ahora, más de una década flaqueando en el centro, el personal hizo un nuevo llamamiento para encontrarle por fin un hogar.

La petición fue a nivel mundial, inundando a Bess con cientos de solicitudes de todo el mundo, incluso de Australia y América. Al final, se ha establecido en la Costa Sur de Inglaterra después de que el personal redujera las opciones para encontrar el mejor hogar para la perrita.

“Bess vino a nosotros hace mucho tiempo, vivía en una granja pero se escapó y fue atropellada por un coche”, confesó Jenny Mansfield, de 37 años, directora del albergue. Según Jenny, tenía alfileres en el cuello cuando llegó y siempre ha tenido una sensibilidad especial es esa zona.

Jenny continuó diciendo: “Ella es muy amigable con la gente que conoce, pero incluso le tomó mucho tiempo al personal para hacerse con su confianza”. Sus anteriores dueños no pudieron seguir cuidándola cuando sus circunstancias cambiaron.

Debido a su lesión era bastante cautelosa con los demás perros, incluso con las personas. De hecho, le llevó tiempo acostumbrarse a sus nuevos dueños. Fueron necesarias unas cinco o seis presentaciones hasta que Bess se sintió cómoda con ellos.

“Es un gran placer que Rescate de Animales Last Chance pueda anunciar que hemos encontrado un maravilloso nuevo hogar para Bess, el residente más antiguo de nuestro centro en Edenbridge”, declaró un portavoz del centro de rescate.

Además, añadió: “Todos en Last Chance amaban a Bess y querían asegurarse de que encontráramos el mejor hogar para ella, y creemos que lo hemos hecho”.

Bess no es uno de los perros más fáciles de tratar, y está muy acostumbrada a sus hábitos. Sobre todo, por el hecho de que ha pasado muchos años en el albergue. Por ello, el personal del centro desea que la perrita haya encontrado su hogar ideal y pueda vivir con sus nuevos dueños para siempre.

“Fue muy emotivo para todos cuando partió a su nueva vida, pero también muy gratificante, ya que un hogar cariñoso es lo que queremos para todos nuestros perros, y finalmente tenemos uno para nuestra Bess”, confesó el portavoz. Agradeció también a todos los que le ofrecieron su hogar a Bess, pues había cientos de personas dispuestas a adoptarla.

“Gente amable de todo el mundo se puso en contacto con nosotros, de hecho desde Nueva Escocia a Australia y muchos países intermedios”, continuaron declarando los responsables del centro. “Nos sorprendió y nos conmovió mucho la amabilidad y la compasión de la gente. ¡Lo hemos logrado!”