Jonah Larson, un niño que cuenta actualmente con 12 años de edad, se aficionó al ganchillo con tan solo 9 años. Este niño prodigio ha hecho de su hobby, que tanto le apasiona, una forma de ayudar a los demás y su bondad está dando la vuelta al mundo.

Además, comenzó su propio negocio, pero ha tenido que detener la alta demanda de sus ventas para dedicarle tiempo a otras empresas. Tanto es así, que Jonah ha dado charlas, escrito libros, incluso ha dado clases y ha aparecido en televisión. Pero lo que ha conmovido a todos es que se ha dedicado a realizar obras de caridad.

Hace dos años que Jonah Larson, de Wisconsin, Estados Unidos, comenzó su propio negocio del crochet llamado Jonah’s Hands. Se dedicaba a confeccionar todo tipo de artículos con esta técnica y más tarde los vendía o los donaba, destinando gran parte de las ganancias a un orfanato de Etiopía de donde él mismo fue adoptado.

Durante esos dos años, según la madre de Jonah, Jennifer Larson, el negocio de su hijo despegó tan rápidamente que llegó un momento en que recibía más de 4.500 pedidos en un mes. Fue el propio temor de la madre a que el preadolescente se viera abrumado por tanto trabajo y perdiera su pasión por el ganchillo, por lo que decidió poner fin a la venta de artículos.

Jennifer hizo la siguiente afirmación: “Jonah dejó de vender sus artículos debido a la gran demanda.

Era importante que Jonah siguiera disfrutando de su artesanía para que no se convirtiera en un trabajo y no hubiera presión si no tenía ganas de hacer ganchillo”. Además, añadió que: “La demanda de pedidos y la presión de atenderlos habría sido abrumadora y estresante.”

Por lo tanto, en lugar de vender sus artículos artesanos, empezó a dedicar todo su esfuerzo en realizar trabajos caritativos haciendo una gran progresión en su labor.

Fue entonces cuando comenzó a elaborar artículos para donarlos a caridad, o simplemente para regalarlos. Una de las organizaciones con las que ha colaborado es Roots Ethiopia, la cual mejora los niveles de educación en las escuelas. Asimismo, contribuye a que los habitantes de este país se puedan ganar la vida justamente.

Gracias a una página GoFundMe y a las ventas de unas subastas organizadas para el orfanato etíope, se han podido recaudar miles de dólares. Este dinero ha sido destinado a construir una biblioteca y un laboratorio de ciencias nuevo en la escuela rural.

“Es una zona pobre y los niños y las familias no tienen acceso a libros ni microscopios”, explicaba Jonah. “Muchos nunca han visto un libro. Ahora, les están construyendo un laboratorio de ciencias.

Creo que todos los niños deberían tener una educación”. Esto lo ha hecho muy feliz, pues piensa que esos niños habrían sido sus compañeros si él hubiera estado allí.

La madre contaba orgullosa que su hijo está haciendo planes para viajar a Etiopía, la primera vez que lo hace desde su adopción, para contemplar los frutos de su trabajo y conocer a los niños que podrán disfrutar de todo lo que ayudó a conseguir.

Jonah, que sueña con llegar a ser cirujano algún día, ha escrito su autobiografía titulada ‘¡Hola, amigos del crochet!: Hacer arte, ser consciente, devolver: Haz lo que te hace feliz’. Además, está dando charlas y clases de ganchillo por todo el país.

“Hace presentaciones a los niños sobre «haz lo que te hace feliz»; aunque no sea lo que todos los demás hacen”, manifestó Jennifer. “También hace presentaciones en las escuelas para ayudar a los niños y a los maestros a aprender maneras de enfocarse, como el crochet, si un niño se distrae en la escuela.”

En enero de este año, Jonah asistió a un evento de VogueKnitting en Nueva York como invitado del diseñador sudafricano Laduma. Durante su estancia allí aprendió a tejer, una habilidad que “le abrirá muchas puertas”, según Jennifer.

Todo este apasionante viaje por el mundo del crochet ha sido documentado en su Instagram, donde cuenta en la actualidad con más de 233.000 seguidores. Un éxito inesperado por completo para ambos.

Jennifer dejó su puesto de directora de un hospital para apoyar los esfuerzos de su hijo.
“Simplemente le gusta hacer artículos hermosos. Disfruta de las sonrisas de la gente cuando les regala un artículo diseñado por él mismo. Como dice Jonah, el ganchillo une el mundo punto por punto”, reveló la orgullosa madre.