Un crucero con destino a la Antártida, el Greg Mortimer, se encuentra actualmente varado frente a la costa de Montevideo, en Urugay. Casi el 60 por ciento de los pasajeros han dado positivo en la prueba del COVID-19, según ha informado la línea de cruceros Aurora Expeditions.


El barco es relativamente pequeño y pertenece a una compañía de viajes con sede en Australia. Con 217 pasajeros y los miembros de la tripulación procedentes de Australia, Nueva Zelanda, Estados Unidos y varios países europeos, el crucero sigue varado en Uruguay según un comunicado de prensa.

Fue el martes por la noche cuando Aurora Expeditions confirmó que, de los 217 pasajero, 128 habían dado positivo en las pruebas de coronavirus y 89 habían dado negativo. Seis de ellos fueron llevados a Montevideo para recibir tratamiento médico adicional, pero actualmente se encuentran estables.

El crucero tenía prevista una excursión de varias semanas a la Antártida y a la isla de Georgia del Sur. Partió el pasado día 15 de marzo antes de que la empresa suspendiera todas sus salidas en respuesta al estado de alarma y a la orientación de la Organización Mundial de la Salud.

En estos momentos están trabajando con profesionales de la salud uruguayos para tratar a los pasajeros y poder llevarlos a sus respectivos países. Permanecen a bordo y, a pesar de que han dado positivo, actualmente no presentan síntomas y ninguno tiene fiebre.

“Hemos estado trabajando en los charters y vuelos para todos los que están a bordo con el objetivo de desembarcar a nuestros pasajeros lo antes posible”, según un comunicado de prensa. Ahora esperan que los pasajeros australianos vuelvan a casa esta semana en un avión equipado con instalaciones médicas.

“Es probable que separemos a los pasajeros positivos y negativos del vuelo de regreso a casa en diferentes áreas de la cabina”, dice el comunicado.

En cuanto a los pasajeros neozelandeses en el crucero, la compañía está hablando con el gobierno australiano para permitirles ir a bordo del avión con destino a Melbourne para dejarlos “completar su cuarentena en Australia antes de volver a casa”.

Sin embargo, los pasajeros del Reino Unido y de Estados Unidos lo tendrán más complicado, pues deben dar negativo en la prueba de coronavirus antes de que se les permita volver a casa.

“Se nos ha informado que los pasajeros europeos y americanos que han dado positivo en la prueba de COVID-19 lamentablemente deben esperar hasta que tengan un resultado negativo, después de lo cual podremos organizar su salida vía Sao Paulo (Brasil) y luego a su destino final”, declaró la compañía por órdenes de los propios gobiernos.

El Departamento de Estado de Estados Unidos emitió la advertencia el día 9 de marzo de que los ciudadanos estadounidenses “no deben viajar en crucero” durante la pandemia de coronavirus.

Además, señaló que el “entorno de los cruceros” puede fomentar un “mayor riesgo de infección”. Del mismo modo, los Centros para el Control y Prevención de enfermedades hizo una declaración similar.

Unos días después, concretamente el 13 de marzo, la mayoría de las grandes líneas de cruceros acordaron suspender sus viajes por la seguridad de su tripulación y de los pasajeros. Sin embargo, y a pesar de que ha habido varios brotes mortales en cruceros en los últimos meses, el Greg Mortimer decidió zarpar el día 15 de marzo.

El crucero Diamond Princess estuvo en cuarentena frente a Yokohama, Japón, durante varias semanas el pasado mes de febrero con personas enfermas a bordo. En total, 621 pasajeros dieron positivo en la prueba de coronavirus, 7 de los cuales murieron. Algunos de estos pasajeros infectados se ofrecieron para probar ensayos de medicación contra el COVID-19.

El Grand Princess fue puesto en cuarentena frente a San Francisco con 21 personas contagiadas. Otro crucero con 4 muertos y 233 enfermos en dos de sus buques fue el Holland America, así como un barco de Celebrity Cruise con una persona muerta y dos evacuadas desde un barco de Royal Caribbean, ambos cerca de Florida.

En el caso del Gerg Mortimer, no está claro todavía quién pagará los vuelos de repatriación.