Lewis Pugh, de 50 años de edad, ha sido la primera persona en nadar bajo una capa de hielo de la Antártida para concienciar a todos sobre el cambio climático. Este hombre es un nadador de resistencia y se ha convertido en la primera persona en nadar a través de un lago supraglacial, es decir, un estanque de agua líquida localizado en la parte superior de un glaciar.

Fue el pasado día 23 de enero cuando Lewis recorrió a nado un kilómetro de distancia en el lago helado que se forma cuando el agua del deshielo de un glaciar se acumula en la superficie de su espesa capa de hielo.

¿Cómo fue la experiencia de Lewis en el agua helada?
“Lo que está sucediendo en la Antártida Oriental ahora es muy, muy aterrador. Me sorprendió la cantidad de agua que vi allí abajo”, comunicó el nadador a la presentadora Carol Off. Además, añadió que: “Tenemos que unir los puntos sobre lo que está sucediendo en todo el mundo. No tengo ninguna duda de que nos enfrentamos a una catástrofe climática.”

Completar esta proeza le llevó 10 minutos y 17 segundos, 10 minutos nadando en un túnel helado de la Antártida que, según sus propias palabras, “sintió como si fueran 10 días.” Inmediatamente después de esta intrépida acción, Lewis Pugh, que también sirve como modelo y defensor de los océanos para las Naciones Unidas, viajó a Moscú. Su intención no era otra que la de hablar con el gobierno del Presidente Vladimir Putin para interceder por el restablecimiento de una zona marina protegida en la Antártida Oriental.

“Estoy bastante seguro de que después de esas conversaciones con el equipo del Presidente Putin podremos conseguir que esta zona esté totalmente protegida a finales de año”, manifestó el nadador.

Realizó esta acción con un claro propósito, pero no fue nada fácil, ya que solo llevaba un bañador y unas gafas.

Ha desafiado a las aguas heladas en más de una ocasión durante sus 33 años de nadador, pero nunca de esta manera. “No solo tienes la posibilidad de que el hielo caiga sobre ti, sino que por estos ríos a veces bajan simulaciones de remolinos y descienden cientos de metros”, declaró Lewis.

Por otra parte, y a pesar del peligro que supuso esta hazaña, Lewis Pugh confesó que el túnel de hielo fue una de las vistas más hermosas que ha visto jamás. “Era, de lejos, el lugar más hermoso en el que he estado en toda mi vida. Cuando entré en el túnel, los colores eran absolutamente increíbles.”

Según ha confesado el intrépido nadador, su próxima misión será llevar los debates sobre el cambio climático y la protección del medio ambiente a la conferencia de la ONU en Glasgow, Reino Unido, que se celebrará a finales de este año. Según afirmó, espera que los líderes mundiales negocien le tema de la protección de las áreas marinas.

“Vengan con mucha ambición, con determinación, den un paso al frente o háganse a un lado. Pero no tenemos más tiempo para titubear sobre el tema del cambio climático”, aseguró, así como también afirmó que todavía no han terminado los baños fríos para él: “Lo que sí prometo es que no dejaré de nadar en estas regiones polares hasta que estén adecuadas y perfectamente protegidas.”