Estos dispositivos están conectados a Internet y, en muchas ocasiones, son vulnerables a los ataques de los piratas informáticos. De este modo, el consejo que han dado a los consumidores que tengan uno de estos aparatos en casa es que, para mantener la seguridad de estos dispositivos, utilicen contraseñas más seguras.

Estos ciberdelincuentes pueden llegar a controlar las cámaras y espiar las casas y a sus residentes, algo que puede evitarse con el uso de una contraseña más segura, entre otros métodos. En una advertencia realizada por el director ejecutivo Ciaran Martin, declaró: “Estamos llevando más de estas cosas a casa y eso conlleva nuevas vulnerabilidades.”

Un claro ejemplo de ello ocurrió el pasado 4 de diciembre en Mississippi, Estados Unidos. Una niña de ocho años llamada Alyssa LeMay se sobresaltó al oír la voz de un extraño que le hablaba a través del intercomunicador de la cámara inteligente mientras jugaba en su dormitorio. Después descubrieron que había sido un pirata informático.

Esto no significa que las personas vayan a sufrir algún daño físico. No obstante, están violando la privacidad de las personas porque toman el control de la cámara y les permite mirar todo el espacio. Si hay menores pueden ser vistos, al igual que los adultos en situaciones comprometidas.

“No se convierte en un arma, solo significa que el atacante puede controlar la cámara”, dijo Ciaran Martin, y añadió: “Se trata de un buen mantenimiento de la casa, no se trata de entrar en pánico por un problema significativo.”

Además, insistió en que es cierto que existen acciones esporádicas de estos hackers interesados en realizar este tipo de actos, pero no está sucediendo a gran escala. Sin embargo, esta advertencia también se planteó por un grupo de consumidores que expuso serios defectos de seguridad en ciertos dispositivos inalámbricos con wifi, como cámaras y walkie-talkies.

A través de la conexión wifi para poder ser manejados remotamente, los delincuentes online pueden hackear las cámaras y observar la vivienda con la intención de robar. Los mismo ocurre con los monitores de bebés con wifi para que los padres pueden monitorear a sus hijos a través del móvil usando Internet.

El director técnico del Centro Nacional de Seguridad Cibernética, comunicó: “La tecnología
inteligente como las cámaras y los monitores de bebés son innovaciones fantásticas, pero sin las medidas de seguridad adecuadas pueden ser vulnerables a los ciberataques. Queremos que la gente siga usando estos dispositivos de forma segura, por lo que hemos elaborado una nueva guía.”

Por su parte, el CNSC aconseja a los consumidores que, aparte de cambiar la contraseña
predeterminada por una más segura con tres palabras al azar, actualicen de manera regular el software de seguridad y desactiven la función de control remoto si no es necesaria.

Como consecuencia de estos hackeos, las nuevas leyes garantizarán que todos los dispositivos inteligentes que se vendan en el Reino Unido deben adherirse a una serie de rigurosas normas. Esto es parte de la estrategia de ciberseguridad que ha impuesto el Gobierno, la cual durará cinco años y costará 1.900 millones de libras esterlinas.

Además, las empresas que fabriquen o vendan estos aparatos estarán obligados a proporcionar una contraseña única y segura a cada comprador, ofrecer un teléfono de contacto para solucionar sus dudas y preocupaciones, e informarles sobre la realización de las actualizaciones de seguridad. De esta manera, será mucho más difícil que un hacker pueda acceder a su dispositivo.