Parece que la naturaleza ha despertado del letargo en el que se encontraba por la acción del hombre pues, desde que el mundo está en casa confinado intentando detener la pandemia de COVID-19, han sido muchos los animales que han vuelto a pasear por las calles de todo el mundo con total tranquilidad.


Osos, monos, rinocerontes… Los animales campan a sus anchas desde que prácticamente no hay personas ni coches por las calles de los pueblos y ciudades. Además, los ríos y mares lucen unas aguas más cristalinas y las aves hacen sus nidos en cualquier parte, incluso en las alas de los aviones que no pueden volar todavía.

Una de las mejores muestras de que la naturaleza está retornando a su comportamiento natural de moverse a sus anchas por cualquier parte, ha sido la escena protagonizada por un cerdo fugitivo perseguido por tres agentes de policía en Stamford, Connecticut, en Estados Unidos.

Pese a la redondez de este agreste cerdo, puso en jaque a los tres agentes que estuvieron durante 45 minutos persiguiéndolo. Este animal paseaba libre junto a un estanque cuando estos policías intentan darle caza, pero no fue tan sencillo como hubieran imaginado en un primer momento.

De este modo, la tarea de dar caza a este simpático animal, que a simple vista parecía algo fácil de realizar, se convirtió en una auténtica persecución de casi una hora en la que los agentes de policía sudaron la gota gorda para intentar atraparlo.

Esta experiencia fue tan divertida como trepidante para los tres policías que, en un último intento de hacerse con el cerdo, lo condujeron hasta el patio de unos vecinos y lo atraparon ni más ni menos que con un cubo de basura. Una trampa apestosa para apresar a un animal apestoso también.

La hazaña fue grabada y difundida en vídeo por el mismo Departamento de Policía de la localidad, cuyas imágenes están generando más de un chiste acerca de la carrera implacable del hombre contra la naturaleza.