En el año 2015, en Colorado, los padres de la pequeña de cuatro años Olivia Gant, lanzaron una página web para recaudar fondos para su hija enferma.

La niña, que consiguió conquistar los corazones de muchas personas, logró recorrer la
televisión, lo que hizo que mucha gente no dudara en aportar su granito de arena. No
obstante, según ha informado la policía de Colorado, todo podría ser una simulación de la
madre, con intención de dar pena y obtener un beneficio económico por parte de las personas que quisieran ayudarla.

En abril de 2017 la niña que por aquel entonces contaba con seis años, hizo una lista donde
mencionaba aquellas cosas que le encantaría hacer antes de morir. Ante tal situación la gente se movilizó para hacer realidad los sueños de la pequeña, donde incluso la policía colaboró llevando a la niña a patrullar con uniforme.

La investigación sobre este caso se inició en octubre del pasado año. Ocurrió cuando la madre llevó a su hija mayor al hospital de Denver, diciendo que tenía dolor de huesos, además informó de que la niña había tenido cáncer y de que la habían tratado en Texas.

Ante tal información, el médico que la atendió sospechó y llamó al hospital donde supuestamente habían tratado a su hija de cáncer. En la llamada pudo confirmar que la niña nunca había sufrido esta enfermedad y, por tanto, decidió llamar a los servicios sociales.

El Departamento de Servicios Sociales hizo un gran seguimiento de todo lo que la madre había estado publicando tanto en su web como en redes sociales en relación a enfermedades que la niña realmente no tenía. En dicha investigación se encontró información sobre la hija pequeña y se dieron cuenta de que ésta había fallecido un año antes, probablemente porque la mujer había estado falsificando informes médicos y sometiendo a la pequeña a tratamientos que no necesitaba.

Los restos de Olivia se exhumaron como parte de la investigación, pero no se pudo obtener un resultado claro sobre las causas de la muerte.

Finalmente, la madre de la pequeña, Kelly Renee Turner, de 41 años admitió que se había inventado enfermedades de su hija mayor, pero no dio información sobre Olivia. El pasado viernes fue detenida en Denver acusada de 13 cargos, entre los cuales se le acusa de abuso infantil, robo, fraude y asesinato. Según fuentes policiales la mujer llegó a recaudar 20.000 dólares.