Matt Driscoll, que así se llama el muchacho, ha estado recibiendo tratamiento para curar una
leucemia linfoblástica aguda durante los últimos tres años y medio, pero por fin ha superado esta
terrible enfermedad.

Sus lágrimas de alegría han sido captadas en unas tiernas imágenes en las que celebraban el final de
un largo y amargo viaje a través de su enfermedad. Casi cuatro años ha tardado Matt Driscoll en
superar este tipo de leucemia aguda, una forma de cáncer de sangre y médula ósea que le fue
diagnosticada en el año 2016, según informaron los medios de comunicación.

Matt está en su primer año de universidad y, a sus 19 años, ha tenido que soportar cientos de
sesiones de quimioterapia. Pero afortunadamente, ha podido pasar página en lo que a su salud se
refiere hace tan solo unas semanas, cuando sonó la campana en el Centro Familiar del Hospital
Infantil de Akron.

Esto significa que Matt Driscoll ha ganado la batalla contra el cáncer gracias a los cuidado que le
han proporcionado en este hospital, especializado en el Cáncer Infantil y los Trastornos de la
Sangre.

El momento tan emotivo fue grabado en vídeo, en el que aparece Matt llorando emocionado
tocando la campana como señal de su sanación, mientras sus familiares, amigos y el personal del
hospital le vitorean y le dan la enhorabuena.

“Cuando caminé por el pasillo, estaba teniendo flashbacks de lo que he pasado en los últimos tres
años y medio”, confesó el muchacho, y añadió: “Terminar finalmente con esto fue abrumador… Ese
fue, sin duda, el día más feliz de mi vida.”

Durante su segundo año en la escuela secundaria de Akron, Matt recibió la aterradora noticia de su
enfermedad. Entonces, como un jarro de agua fría, todo su mundo se tambaleó por el inesperado
diagnóstico, pues era un chico sano y además practicaba varios deportes.

“Ni en un millón de años esperaba que me dieran esta carta”, confesó Matt en una entrevista.
“Jugué al baloncesto y al fútbol toda mi vida y estaba en gran forma. No sabía cómo aceptarlo.”

Sin embargo, después de asumir su diagnóstico con resignación, Matt siempre mantuvo una actitud
muy positiva ante su situación. Además, fue fundamental para él el apoyo de sus padres, Ann y
Jerry Driscoll, así como el de sus amigos y entrenadores.

“El 10 por ciento es lo que te pasa, y el 90 por ciento es cómo reaccionas ante ello”, confirmó Matt
sobre la manera en que abordó su batalla personal contra el cáncer, ahora en remisión. Ahora su
vida ha vuelto a la normalidad y podrá asistir a sus clases sin peligro, pues está estudiando
Empresariales en la Universidad de Pittsburgh, Pensilvania, Estado Unidos.

Su equipo médico solo anticipa cosas buenas en el futuro de Matt, y lo demostraron con estas
palabras: “Matt llevará una vida feliz gracias a la ayuda de sus médicos en el Hospital Infantil de
Akron, y al apoyo de sus amigos y familiares.”