Detrás de este nombre tan peculiar hay un precioso proyecto que todos deberíamos descubrir.

Pero antes de comenzar…por qué este nombre tan original? Bien, en su propia puerta el cartel ya nos explica que las Gallinas son divertidas y las Focas aplauden…algo más que añadir?

Sin duda se trata de una propuesta única, diferente y que no dejará indiferente a nadie. Un proyecto con mucho corazón que sentirás nada más cruzar el umbral de us puerta.

Gallinas y Focas basa su filosofía en una cocina con valores. Y es que detrás de esta historia encontramos al Grupo AMÁS. Esta entidad sin ánimo de lucro defiende los derechos de las personas con discapacidad intelectual y ha creado en este espacio el entorno perfecto para brindar oportunidades de formación práctica y empleo en distintos ámbitos de la hostelería. En este caso un equipo de jóvenes con capacidades diferentes, que trabajan como asistentes en la cocina y la sala de Gallinas y Focas.

Gracias a este proyecto los jóvenes se preparan para dar el salto a la vida laboral, aumentando sus posibilidades de inserción y, por tanto, de desarrollar su autonomía y sus proyectos de vida.

Hoy en día la plantilla del restaurante Gallinas y Focas la integra un total de 20 profesionales contratados, once de ellos con discapacidad intelectual (ocho en sala, uno en cocina y otro, en office), con una edad media de 25 años. Para la mayoría de ellos, se trata de su primera experiencia laboral. Para el desarrollo del día a día cuentan con una figura de apoyo que funciona para ellos como coordinadora y como puente con la etapa formativa previa. Cada puesto de trabajo se adapta al perfil del trabajador potenciando lo que mejor se le da a cada uno ya que las personas con discapacidad tienen, en realidad, otras capacidades, únicas e igual de valiosas.

Un espacio amplio con zona de mesas altas y un encantador comedor. Llama la atención su colorido  mural, sus mesas de madera y su bodega vista. Será aquí mismo donde los comensales podrán disfrutar de una propuesta rica y atrevida.

Las recetas tradicionales con pinceladas  renovadas son la base de la cocina de Gallinas y Focas.

Comenzamos abriendo boca con una sección de tapas y entrantes, con raciones como las croquetas de la abuela de jamón ibérico, las sardinas ahumadas con tomate, la tortilla guisada con salsa de callos o el pisto con huevo frito.

En la sección principal destacan el arroz meloso con boletus, la carrillera de cerdo con puré de batata y pera o el picantón con cinco especias chinas.

En el apartado dulce destacan postres como el arroz con leche y una deliciosa torrija de brioche con sopa de chocolate blanco.

 

 

Gallinas y Focas es un lugar que merece la pena conocer. Una carta cuidada, un servicio de 10 y una propuesta gastronómica muy competitiva. Y es que la cocina es primordialmente amor y aquí hay mucho, no crees?

Lo bueno: Su cocina rica y sorprendente.

Lo mejor: Ellos.

Precio medio:25-30€

Dirección: General Gallegos,1 Madrid. Teléfono:91 345 44 98

 

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