Reducirás el calor de tu hogar varios grados y con ello ahorrarás dinero, logrando, además, un ambiente más fresco y puro. ¡Disfruta de tu oasis particular!


Las plantas son fundamentales para la habitabilidad del planeta al oxigenar y purificar el aire y regular la temperatura. Pues bien, aprovecha este proceso para mantener tu hogar fresco y saludable.

Aunque las plantas no sustituyen al aire acondicionado, bajan la temperatura varios grados, con el consiguiente ahorro: cada grado menos hace que el aparato consuma un 8% más de energía. Lo consiguen mediante la transpiración, por la cual el agua se evapora de sus hojas al absorber los rayos del sol.

Colócalas juntas cerca de las ventanas, a modo de muro, para que actúen como pantalla protectora del calor. Los resultados dependerán de la cantidad y tipo de plantas que tengas. Te mostramos siete que destacan por su poder refrigerante.

Aloe Vera

Se la conoce popularmente como la planta milagrosa por su gran capacidad de regeneración celular, propiedades analgésicas, protección del sistema inmunitario y efectos depurativos. Más desconocido es su poder refrescante, ya que esta planta, que requiere mucha luz, temperaturas cálidas y poca agua, ayuda a reducir la temperatura ambiente.

Es tan resistente que aguanta bien las sequías. Además, purifica el aire al absorber las radiaciones nocivas de ordenadores y televisores y eliminar ciertos agentes contaminantes.

Lazo de amor

El origen de esta planta, también llamada cinta o malamadre, se encuentra en las selvas tropicales de África del Sur. Tenerla en tu casa te ayudará a refrescar la temperatura ambiente, ya que absorbe grandes cantidades de calor.

También tiene probadas propiedades purificantes, al renovar ambientes afectados por monóxido de carbono y eliminar diversas sustancias tóxicas. Eso sí, necesita mucha luz y humedad, aunque, como buena superviviente, sus raíces son capaces de almacenar agua.

Palma Areca

Es una especie tropical originaria de Madagascar, también llamada palmera bambú, muy común en interiores, ya que no requiere luz directa y no necesita demasiados cuidados. Suele medir entre un 1’5 y 3 metros, aunque puede ser más.

Con esta altura, sus hojas desarrollan una alta transpiración, refrescando enormemente el ambiente. Por ello, es muy exigente en cuanto a cantidad de agua de riego y es aconsejable pulverizar sus hojas. También cuenta con la capacidad de eliminar diversas sustancias tóxicas.

Ficus

Además de ser una bonita planta decorativa, reduce la temperatura de tu hogar. Sencilla de cuidar, es ideal para ambientes secos ya que, gracias a su alta transpiración, ayuda a mantener un grado óptimo de humedad. Se puede poner en un lugar luminoso o en penumbra, pero ten en cuenta que cuanta más luz reciba más agua necesitará.

Sansevieria

También conocida como Lengua de tigre o de suegra y Espada de San Jorge, por sus hojas afiladas y acabadas en punta, es una de las plantas de interior más resistentes. Al provenir del desierto de Sudáfrica no necesita mucha agua y tiene asegurada su fortaleza.

Además de filtrar del aire muchas sustancias nocivas y aumentar el oxígeno de la casa, incluso por la noche, combate el aire seco incrementando el nivel de humedad ambiente. De esta forma, ayuda a paliar los molestos problemas de piel, ojos y garganta seca.

Helecho

Esta planta actúa como un humidificador y purificador natural, creando un ambiente fresco y limpio al neutralizar la electricidad estática. Para ello, necesita tierra de calidad, grandes cantidades de agua y mucha luz, siempre indirecta, como buena planta originaria de zonas ecuatoriales y tropicales.

Si vaporizas regularmente sus hojas con agua tibia, te lo agradecerá, transpirando más y aumentando la sensación de frescor. También tiene propiedades medicinales, ya que las infusiones con sus hojas se emplean para bajar la presión arterial.

Poto

Es tan agradecida de cuidar que suele adornar oficinas y espacios públicos. Si tienes esta planta nativa de Asia en tu hogar, todo serán beneficios: no requiere ni mucha agua ni mucha luz. Además de refrescar el ambiente, es una de las plantas que recomienda la NASA para purificarlo, porque absorbe sustancias tóxicas como el formaldehído (tiene efectos cancerígeno), el xileno (es causante de dolores de cabeza, mareos, vómitos…) y el benceno (provoca fatiga, sueño, taquicardias…). Eso sí, ojo con ingerirla: es altamente tóxica.

También en el exterior

Si tienes terraza, adórnala con plantas y en el caso de que sea pequeña, crea un jardín vertical. Si dispones de una casa de campo, deja crecer enredaderas por su fachada y si cuentas con terreno para árboles, no te cortes: su sombra reduce la temperatura hasta 10º.