Asesora Paz Calap. Coach, experta en mindfulness y PNL (www.Quieropaz.com)


La experiencia es un grado y reconocer a una persona que no te está permitiendo avanzar en tu vida o en desarrollarte como persona, es un arte. Normalmente, nos damos cuenta cuando lleva sucediendo demasiado tiempo, ya que el amor y la compasión suele cegarnos y nos cuesta reconocer a la persona tóxica que tenemos cerca.

Antes de que te pase factura y vuelvas a caer una y otra vez en el mismo tipo de relación, ten en cuenta las señales más básicas como son el sentirte dominado por la otra persona, pensar que eres inferior o sentir miedo a ser tú mismo.

Responsables

El que está permitiendo seguir en ese tipo de relación eres tú, así que es el momento de hacerte responsable de tu propia vida, de no echar balones fuera y de tomar las riendas de tu existencia. Cuando uno se hace responsable de su salud emocional, no hay a quien señalar.

Eres tú y solo tú el que ha de salir de ahí, dar un paso atrás, alejarte y pasar página en esa relación.

Cuando la persona tóxica es un familiar, un padre, madre, hermano, hijo, pareja o persona querida hay que tener mucho tacto al dar ese paso, pero es necesario.

Si tú no estás bien, no vas a disfrutar ni vas a poder dar lo mejor de ti a tus seres queridos y a las personas que te rodean. Recuerda que solo tienes una oportunidad para ser feliz y es esta.

Establecer límites no es fácil. Cuando se trata de una persona tóxica es fundamental observar su comportamiento para que no se pase de la raya. No está justificado en ningún caso el permitirlo. Expresar lo que sientes es fundamental para que la otra persona comprenda que no estás a gusto ni dispuesto a cargarte de una energía negativa que va a afectar a todos los campos de tu vida.

Aléjate

Si una persona te intoxica con su comportamiento, entonces no te aporta amor sincero. Negocia con ella un tipo de relación sana para los dos o no os conviene estar mucho tiempo juntos… a ninguno de los dos.

Nadie es víctima ni verdugo, simplemente esa relación no es saludable ni amorosa y no os aporta energía positiva.

La vida es un regalo demasiado bonito como para estar malgastando el tiempo que tenemos con personas con las que no nos sentimos alegres ni en paz. Eres el protagonista de tu vida, haz de ella una obra de arte.

Rodearte de personas sanas que te hagan disfrutar y crecer es la mejor medicina natural para el equilibrio emocional.