Si estás pensando en pasar por el quirófano, seguro que te asaltan un sinfín de preguntas. Te contamos todo lo que necesitas saber para tomar la decisión más acertada y segura.


La cirugía de aumento de pecho es la más realizada en España dentro del terreno de la cirugía estética, especialmente entre mujeres de menos de 35 años. Y, pesar de que es una cirugía relativamente sencilla, es necesario que resuelvas todas tus dudas antes de pasar por quirófano. ¡Toma nota!

Busca un buen profesional

Debes comprobar que tu cirujano sea miembro de la SECPRE (Sociedad Española de Cirugía Plástica Reparadora y Estética) y de la AECEP (Asociación Española de Cirugía Estética Plástica). Además, antes de operarte es necesario evaluar tu estado de salud. Las pruebas obligatorias en todas las cirugías son un electrocardiograma y un análisis elemental de sangre y coagulograma. Por último, no olvides informarte sobre qué tipo de anestesia te van aplicar.

El cirujano deberá informarte siempre de si es local o general (la más habitual en una operación de pecho).

Así es la recuperación

Las primeras 24 horas tras la intervención quirúrgica son algo incómodas, pero podrás aliviar las molestias o posibles dolores con la medicación que te prescriba el cirujano. Generalmente si no ha habido ninguna complicación, te podrás ir a casa en el mismo día o
al día siguiente. Procura descansar y no hacer movimientos bruscos con los brazos. También tendrás que usar un sujetador postquirúrgico de forma continuada durante un mes.

Solo en España, se realizan más de 18.000 operaciones de aumento de pecho cada año

En la primera consulta, el cirujano debe evaluar tu estado general de salud, la firmeza de tu piel, y la forma y tamaño de las mamas para indicarte cuál es la técnica más apropiada en tu caso pero además…

No debes dormir boca abajo durante los primeros 30 días tras la mamoplastia, porque puede modificar el resultado de la operación. Tampoco es recomendable tomar el sol en la cicatrices durante el primer año.

¿Y la vuelta al trabajo?

La vuelta a la rutina laboral dependerá del tipo de trabajo de cada paciente. Para trabajos de tipo oficina podrás reincorporarte en unas 72 horas aproximadamente. Sin embargo, si el trabajo exige esfuerzos, coger peso y, sobre todo, muchos movimientos de los brazos, habrá que esperar unos 10 días, pero este periodo de tiempo es orientativo y será el cirujano quien te aconseje.

Los resultados no son inmediatos

Sé consciente de ello. Hay que tener mucha paciencia, es una intervención y, como tal, necesita un tiempo de recuperación. El pecho recién operado suele estar al principio duro, muy alto y más grande de lo que será en el futuro.