Nuestro día a día está repleto de hábitos antiecológicos que podemos modificar sin apenas esfuerzo. Comienza por estos diez.


Hay gestos cotidianos, aparentemente intrascendentes, que pueden causar importantes daños medioambientales. Muchas veces se deben al puro desconocimiento, ya que se trata de costumbres que ni siquiera nos planteamos porque las tenemos totalmente interiorizadas.

Pero ya es hora de asumir responsabilidades porque cuidar nuestro entorno es cosa de todos y concienciarnos sobre las graves consecuencias de nuestros actos es el primer paso. Puedes empezar por cambiar estos diez hábitos.

1- Tirar las pilas y las baterías a la basura: cien años de condena

Una pila común puede contaminar hasta 3.000 litros de agua. Su descomposición puede alargarse cientos de años, pero factores como el calor y la lluvia lo aceleran, liberando elementos contaminantes, entre ellos el mercurio, el plomo, el litio o el níquel, que al entrar en contacto con la tierra y el agua degradan el medioambiente.

¿Qué debes hacer? Reduce su consumo, ya que existen productos que funcionan con electricidad. Si no es el caso, utiliza pilas recargables y si las vas a desechar, deposítalas en un punto limpio o en un contenedor de pilas, que puedes encontrar, por ejemplo, en supermercados y marquesinas de autobuses.

2- Arrojar las colillas al suelo o al WC: toxicidad para todos

El filtro de los cigarrillos está compuesto principalmente de acetato de celulosa, que tarda unos diez años en degradarse. Además, contiene trazos de sustancias tóxicas que pueden infiltrarse en el suelo y aguas subterráneas, con el peligro que conlleva.

¿Qué debes hacer? Lo ideal es que dejes de fumar, porque es uno de los hábitos más nocivos para la salud, pero si lo haces, tira las colillas en el contenedor de basuras común (gris).

3- Echar las toallitas por el inodoro: el WC no es el cubo de la basura

Las toallitas húmedas de celulosa, sean del tipo que sean, nunca deben arrojarse al inodoro. Aunque el fabricante publicite el producto como biodegradable, llegan a las depuradoras casi intactas. Además, mezcladas con otros residuos, forman grandes atascos en los desagües.

¿Qué debes hacer? Coloca en tu cuarto de baño un pequeño cubo de basura, con apertura de pedal y tapa diseñada para ocultar el interior, para depositar las toallitas. Cuando se vacie el contenido se debe echar en el cubo de basura gris común.

4- Verter el aceite por el fregadero o por el WC: dale una segunda vida

Un litro de aceite contamina 1.000 litros de agua y cuesta mucho depurarlo. Además tiende a adherirse a las tuberías, obstruyéndolas. ¿Qué debes hacer? Echa el aceite en una botella y cuando esté llena, déjala en los contene dores naranjas que distribuyen los Ayuntamientos.

Y es que, el aceite, una vez limpiado, puede ser reutilizado como lubricante. También tienes la opción de reciclarlo en casa para hacer tu propio jabón (ver recuadro de la derecha).
eco

5- Tirar los chicles al suelo: los pájaros pueden sufrir los daños colaterales

Están compuestos por un 80 % de plástico, por lo que tardan alrededor de cinco años en desintegrarse. Además, si se tiran en la calle, los pájaros los pueden confundir con comida y asfixiarse. ¿Qué debes hacer? Deposítalos en el contenedor gris, de residuos en general, porque no son reciclables.

6- Soltar globos en el aire: mejor plantar árboles

Un globo con helio puede ascender 10 km, desplazarse durante 24 horas y recorrer hasta 3.000 km. Es decir, que tienen un radio de dispersión muy amplio como para averiguar su destino final, existiendo muchas probabilidades de que acaben en lagos, ríos o mares siendo ingeridos por animales.

¿Qué debes hacer? Evita utilizarlos al aire libre y si tienes pensado conmemorar un día especial con un lanzamiento masivo de globos, cambia de idea y planta árboles.

7- Conducir de forma no eficiente: contamina y te cuesta dinero

Los acelerones y los frenazos que conllevan una conducción brusca provocan que contribuyamos a que haya más contaminación.

¿Qué debes hacer? Conduce con una velocidad constante porque así disminuirás la emisión de CO2 y el consumo de combustible un 15%, además de contribuir a un menor desgaste de tu vehículo.

8- Bolsas de plástico de usar y tirar: la tela está de moda

El plástico es uno de los materiales que más tarda en degradarse, en algunos casos hasta 1.000 años. Por ello, hay que acabar con el hecho rutinario de utilizar una bolsa de plástico una sola vez y tirarla.

¿Qué debes hacer? Cambia las bolsas de plástico por las de tela o los carritos. Reducirás los residuos que generas y el medioambiente te lo agradecerá.

9- Echar los aerosoles a la basura: no dañes más la capa de ozono

Aunque se ha regulado el uso de elementos tóxicos en sprays como desodorantes, espumas, lacas, pinturas, ambientadores, insecticidas y demás, siguen siendo dañinos para la capa de ozono.

¿Qué debes hacer? Minimiza su uso y utilízalos, siempre que puedas, en otros formatos como crema, polvos o barra. Además, como por lo general su contenido es altamente inflamable, tienes que desecharlos en puntos limpios.

10- Consumir papel sin control: pásate al reciclado

Un español medio consume alrededor de 170 kilos de papel al año. Para producir lo que gastamos, cada persona tendría que plantar dos árboles cada año. ¿Qué debes hacer? Usa papel reciclado para evitar la desforestación.