Solicitar un aumento de sueldo, pedirle una cita a la persona que te gusta, o incluso disculparse ante alguien pueden generarnos estrés y ansiedad. Te damos algunas claves que te ayudarán.


Muchas veces a lo largo de la vida vas a necesitar dar un paso al frente y actuar. Puede tratarse de entrar por fin en el despacho de tu jefe y pedirle de una vez por todas ese aumento de sueldo que crees que te mereces, denunciar una injusticia o simplemente dejar claro tu malestar ante algo.

La cuestión es ¿cómo lo hago?, ¿cuál es la mejor manera de pedir las cosas?

Para empezar, siempre con educación, claro. Y así nosotros le hemos pedido consejo a Gonzalo J. Sánchez, director de Emotium (www.emotium.es), centro de psicología, coaching e inteligencia emocional, especializados en ayudar a personas y empresas en su crecimiento y desarrollo.

Nos interesaban ejemplos prácticos y su opinión sobre el dicho de “Prefiero pedir perdón a pedir permiso” y hasta que punto es correcta o no esa actitud.

“Depende de las consecuencias, porque nuestras acciones tienen un coste-beneficio. Y también importa qué valor le demos a pedir perdón, porque hay gente que se pasa media vida disculpándose y otras para las que eso es un mundo. La frase en sí ya indica que sabes que lo que haces va a causar un daño a alguien.

Revisar cuáles son tus valores como persona despejará dudas, así que recomiendo que antes de actuar nos preguntemos ¿eres de los que creen que todo vale para conseguir lo que quieren?”, nos responde Gonzalo J. Sánchez.

Más dinero

Vayamos a lo práctico, pedir un aumento de sueldo, por ejemplo, ¿cuál es la actitud? ¿hay expresiones o gestos a evitar? Gonzalo nos da las claves a tener en cuenta antes de dar ese paso.

  1. Hacer una lista
    Enumera, con argumentos, por qué mereces ese aumento, poniendo en valor tu aportación de la manera mas objetiva posible.
  2. Elegir el momento adecuado
    ¿Cómo es la situación actual de la empresa? ¿es la ocasión adecuada para pedir ese aumento?
  3. Valorar las emociones
    Mide el estado emocional de la persona a quien le pides el aumento; si está enfadado por las circunstancias que sean, personales, profesionales…. ¿es el mejor momento para abordar la cuestión? Utiliza tu inteligencia emocional y tu intuición.
  4. Estudia las opciones
    Por ultimo haz un ensayo con algún amig@ con posibles respuestas por parte de tu jefe para ensayar tus reacciones. Para escuchar un SÍ siempre estamos predispuestos pero, para escuchar un NO ¿estamos preparados?

Cuándo y cómo quejarnos

Pero si hablamos de situaciones incómodas, están todas esas en las que no manifestamos nuestro disgusto porque nos da “corte”: ante un mal servicio en un restaurante, cuando nos hacen un comentario grosero o cuando alguien se cuela en la compra o en el autobús… Nos callamos muchas veces pero ¿es bueno?

“Hay ciertas circunstancias que algunas personas consideran una ofensa y otras no. El ejemplo de la cola del súper, si te disgusta de verdad, lo ideal es mostrar ese malestar con una respuesta asertiva en ese momento, mostrando tu descontento sin añadir calificativos ni juicios. Con un ‘disculpa estaba yo antes’ debería ser suficiente, sin alterarse ni decir cosas como ‘vaya jeta’ o ‘otros también tenemos prisas, mucho morro’.

Pero si adoptas una actitud pasiva, puede que explotes más adelante y quizás no con esa persona con la que tuviste el conflicto.

Manifestar nuestro enfado de una manera adecuada nos ayuda a gestionar las emociones. Decía Aristóteles: ´Enojarse es fácil. Enfadarse con la persona adecuada, en el grado exacto, en el momento oportuno, con el propósito justo y del modo correcto; eso sí que es difícil”, recuerda el director de Emotium.

¿Y las citas?

Eso ya es otro mundo y merece un capítulo aparte… Pero mientras…

“Lo ideal sería saber cómo y de qué manera le gustaría a la otra persona que se acercasen a ella. Yo abogo por una actitud proactiva, sin agobiar, mostrando interés.

Una de las mejores maneras de conectar con el otro es mediante la escucha, más que hablar de ti.

Sentir que interesa lo que dices y haces es gratificante y satisfactorio porque nos sentimos valorados. Escuchar bien puede ser una de las mejore formas de seducir”, dice nuestro experto.