Reciclar para vivir. Y también reutilizar y reducir… Las tres «R» que ayudan a nuestro bolsillo y a salvar el planeta.


Solo en Europa, cada año se desechan más de 6 millones de material textil al año, y solo se reutiliza el 25 %. Tiendas como H&M te dan vales descuento por la ropa vieja que lleves y las tiendas de segunda mano son una opción cada vez más utilizada para comprar y vender lo que ya no quieres. Pero ¿y los muebles? ¿y las joyas?

Muebles y electrodomésticos

Cuando nos deshacemos de un aparato eléctrico hay que llevarlo a un punto limpio para reciclar. Y con los muebles pasa lo mismo. Infórmate en la web de tu Ayuntamiento, porque casi todos tienen un servicio de recogida.

Las tiendas de electrodomésticos están obligadas a recoger el aparato usado cuando se compra no nuevo. Ellas se encargarán de introducirlo en el circuito de reciclaje. Las alfombras, generalmente no son reciclable y también debes depositarlas en el contenedor del punto limpio.

Joyas antiguas

A veces solo necesitan una puesta a punto. Un buen lavado, un pulido en condiciones y listo, tus viejas joyas parecerán nuevas.

Si tienes alguna pieza heredada o antigua, y lo tuyo no es el estilo vintage, un buen joyero puede transformarla en algo exclusivo. O convertirla en otra joya: un broche en un collar, un collar en una pulsera…

Pero si quieres deshacerte de ellas directamente, antes de venderlas asegúrate de que están bien tasadas y comprueba el peso y la calidad del metal. Recuerda que el mercado del oro es libre y los precios varían.

Ropa y accesorios

Lo más fácil y rápido es vender lo que no queremos en Internet, en portales como Wallapop o Vinted. Pero también en mercadillos y tiendas de segunda mano.

Dónalas a cualquier ONG, o llévalas a tu parroquia. Y las protectoras de animales recoger ropa y hacen camas para sus animales.

Saca el diseñador que llevas dentro, transforma tus vaqueros en shorts, ponles cuellos nuevos a tus camisetas y convierte calcetines y guantes viejos en peluches para tus hijos.

Pequeñas obras de arte

A lo mejor has heredado algún cuadro, una escultura antigua y ni te gusta ni sabes dónde ponerlo. Tranquila, la venta de arte on line está en auge y existen cientos de páginas donde puedes mostrar lo que quieres vender pero, eso sí, normalmente te exigirán alguna prueba de autentificación.

Casi todas se llevan una comisión y la mayoría se ocupan del traslado y el envío al comprador. Artnet, Paddle8 o Artsy son los portales más conocidos. Por otro lado tenemos las galerías, las ferias y las subastas de arte. Suelen llegan a un acuerdo con el vendedor para recibir una cantidad cuando la obra es vendida.