Celia Jiménez estudió Ingeniería Aeroespacial, jugó al fútbol en España, EE.UU. Suecia y Australia y acaba de fichar por el Olympique de Lyon. Te contamos su historia.


Tiene solo 25 años, pero esta joven, nacida en la localidad jiennense de Alcaudete, tiene a sus espaldas una trayectoria deportiva que ya quisieran muchos de sus colegas hombres.

Pero es que a Celia Jiménez Delgado siempre le han gustado los retos y por eso, además de dedicarse al fútbol, un deporte tradicionalmente masculino, eligió también una carrera de chicos, Ingeniería Aeroespacial.

Compaginar ambas cosas la llevó a trasladarse a Estados Unidos con solo 18 años y esforzarse para cumplir sus sueños. “Era el momento de dar el salto. Tuve la oportunidad y no la desaproveché”, nos cuenta Celia, que en 2018 se convirtió en la primera española en ser elegida para jugar en la NWSL de Estados Unidos, la liga femenina más potente del mundo.

Tras pasar también por Australia y Suecia, acaba de fichar por el siete veces campeón de Europa de fútbol femenino, el Olympique de Lyon.

¿Cómo fueron tus comienzos en el deporte?

Empecé con 6 años, en un equipo mixto, y también jugaba al tenis. Cuando empecé Secundaria, los entrenamientos y partidos requerían mucho tiempo, así que tuve que elegir y decidí dejar el tenis.

¿Alguna vez te hicieron sentir que el fútbol no era para ti?

Siempre he sentido el respeto de mis compañeros. Es cierto que algunos, sobre todo adultos, pensaban que por ser una niña no merecía el mismo trato que los niños, o no entendían por qué era titular, pero el tiempo ha demostrado que el fútbol, como cualquier otro deporte, no entiende de géneros y es válido para todos.

mujer futbol¿Cómo encaras los obstáculos que pueden surgir en un mundo tradicionalmente de hombres?

En secundaria no me dejaban competir en equipos mixtos, así que tuve que adaptarme a jugar en equipos femeninos. Tenía que viajar unos 100 kilómetros todos los días, con el sacrificio que eso supone.

En cuarto de ESO, con 15 años, tuve que dejar mi pueblo y mi hogar, para ir a vivir a otra ciudad para seguir compitiendo en Primera División. Te confieso que es muy duro ver como los chicos juegan en mejores instalaciones que nosotras, tienen mejores medios para viajar, tienen acceso a Centros de Alto Rendimiento o residencias, y las chicas que compiten incluso a mayor nivel no tienen acceso a nada de esto.

Cada vez es más evidente el auge del futbol femenino, ¿tus compañeras y tú sentís que estáis haciendo historia?

Cuando jugué el primer mundial en Canadá con la Selección Española sentí algo así, que el fútbol femenino en España estaba dando un gran impulso y se estaba comenzando a invertir, económicamente, en él. A partir de ese momento, el fútbol femenino tenía que cambiar.

¿Qué les dirías a las niñas que están ahora empezando?

Que hagan el deporte que les guste, el que mejor se adapte a su ritmo y a su personalidad, pero que es importante disfrutar de la competición y desarrollar los valores del respeto y el esfuerzo a través del deporte.

Si el fútbol que es cosa de hombres, lo de la ingeniería aeroespacial… te gustan los retos ¿eh?

Soy una aventurera nata (he saltado en paracaídas, he hecho surf, buceo…) y nunca me conformo así que la verdad es que los retos me apasionan. Me gusta hacer deporte y me ayuda a encontrar el equilibrio que necesito.

Estudiar ingeniería es parecido, me gustan los números y encontrar soluciones a problemas. Es difícil, pero al mismo tiempo apasionante. De pequeña miraba a los aviones pensaba: ¿cómo es posible que semejantes piezas de metal pueden volar de un punto a otro, desafiando las leyes de la física?

¿En qué momento la vida te lleva fuera de España?

Cuando terminé el Bachillerato me ofrecieron la posibilidad de ir a EE.UU a estudiar con una beca deportiva y seguir compitiendo a un alto nivel. Como no podía ser de otra forma, acepté el reto, por supuesto.

¿Te costó tomar la decisión?

Para estudiar ingeniería aeroespacial o aeronáutica tenía que alejarme de mi familia. Pudo haber sido Sevilla o Madrid, pero consideré que EE.UU era una buena oportunidad: aprender inglés, estudiar en una universidad americana, sumergirme en otra cultura y seguir aprendiendo y compitiendo con el fútbol.

¿Sientes que fuera has estado mejor valorada?

Tuve la suerte de ir a Iowa y el primer año ganamos el Campeonato Nacional y eso marcó mi futuro. Las Universidades compiten para conseguir las mejores atletas y tuve ofertas de las mejores universidades, que me ofrecían becas para estudiar.

En la Universidad de Alabama encontré lo que buscaba, un gran equipo de fútbol que competía en la NCAA y la posibilidad de estudiar Ingeniería Aeroespacial. Me siento valorada y agradecida al equipo en el que estaba hasta ahora, el OL Reign, que me ha dado la oportunidad de estar en la élite, a mis compañeras pero también a la Selección Española, a mi familia y amigos, y a las marcas que me patrocinan, confían en mi juego, en mi forma de ser y en los valores que quiero transmitir.

¿Cómo es tu día a día?

Cuido mi alimentación y necesito que sea equilibrada y sana. Competir profesionalmente requiere un alto compromiso, horas de entrenamiento extra, protocolos de prevención de lesiones… Cuando compito, los viajes y los partidos marcan el ritmo. Y el tiempo para recuperarme es crucial, por eso me acuesto temprano y madrugo.

¿Sientes que tienes que demostrar más por ser mujer?

Es posible que sea así. Yo me esfuerzo para conseguir mis metas con independencia de lo que piensen otras personas, pero es cierto que siempre he disfrutado de romper moldes o estereotipos.

mujer futbol¿Alguna vez te han dicho que no podías hacer algo y te has empeñado y lo has hecho?

Sí. Muchas veces. No me gustan que me digan lo que puedo o no puedo hacer, sobretodo por ser mujer. Tengo que reconocer que son palabras mágicas que despiertan mi lado competitivo.

¿Dónde te ves dentro de 5 años?

Es posible que siga jugando al fútbol, porque cada día me gusta más. Como deportista profesional disfruto de mi trabajo. Aún así, cuando se acabe mi carrera tengo muchos proyectos por realizar que me emocionan.

Quién me iba a decir a mí que a mi edad iba a haber disputado dos mundiales, la Champions League, o que iba a jugar en 3 continentes distintos (Europa, América y Oceanía) y vivir en 8 ciudades diferentes… Cada día aprendo, avanzo y crezco como deportista, pero sobretodo como persona. El deporte me ayuda a conocerme mejor a mí misma, y a desarrollar mis sueños. Y eso me hace muy feliz.

¿Qué es lo que has aprendido de las dificultades que te has encontrado en el camino?

Que me hacen más fuerte y que no existen imposibles. Todo es posible con la suficiente dedicación y compromiso.

¿Alguna vez te has arrepentido de las decisiones tomadas?

Pienso mucho antes de tomar una decisión, la evalúo profundamente, y someto a diferentes estudios (casi como si fuese un problema de ingeniería). Cuando ya lo he hecho, sólo pienso en trabajar para conseguir llegar a donde yo he decidido.

Y ahora has llegado al Olympique de Lyon. ¿Te quedas o volverás a Estados Unidos?

Regresaré a EE.UU, con el Reign, porque en Lyon en principio juego solo esta temporada, en calidad de cedida. Para mí es una oportunidad para conocer una nueva cultura deportiva, compartiendo vestuario con algunas de las mejores jugadoras del mundo y actuales campeonas de Europa.