Inventos que revolucionaron el mundo y que sirvieron para estudiar mejor un universo hasta entonces desconocido para la humanidad.

El termómetro de Galileo
Su primer gran invento reconocido fue el termómetro. En 1593 creó un aparato capaz de
medir por primera vez las variaciones de la temperatura por escalas. Se trataba de un
pequeño recipiente lleno de bultitos de masa que se movían en función de la temperatura.

Cada bulto tenía una temperatura marcada y la flotabilidad del agua permitía que los bultos
ascendieran o descendieran dependiendo de la temperatura.

Los termómetros actuales poco tienen que ver con el primer termómetro de Galileo. Sin
embargo, sí que toman a este como base para su funcionamiento.

La brújula de Galileo
En 1597, Galileo Galilei creó la primera brújula Bilancetta. Un instrumento que en su
origen estaba formado por dos reglas que se movían sobre una tercera pieza en forma de
semicírculo. Desde su creación, se le consideró un instrumento comercial de gran
importancia. Algunos lo utilizaban para calcular los tipos de cambio monetario, mientras que otros, como los soldados, lo empleaban para calcular la carga de un cañón.

El primer telescopio astronómico
El primer telescopio astronómico del mundo fue fabricado por Galileo en 1609. Un
telescopio que empleó para observar la Luna, Júpiter, los satélites que orbitan alrededor de
este planeta y las estrellas. Los hallazgos tan importantes de Galileo fueron censurados y
perseguidos por la Iglesia y la Santa Inquisición. Hasta el punto de ser considerado un
hereje.

El micrómetro
A principios del siglo XVII, Galileo también inventó el micrómetro. Un dispositivo que
estaba compuesto por una regla con veinte divisiones iguales y cuya finalidad era calcular
con precisión la distancia entre cada satélite desde la Tierra. El micrómetro podía ser
colocado en el telescopio y deslizarse por su tubo, por lo que podía funcionar como
accesorio de este.

El reloj de escape
El reloj de escape o escape de Galileo fue el último invento que creó el genio italiano. Su
elaboración data de 1637 y su boceto está considerado como la primera ilustración de un
reloj de péndulo. Un invento que diseñó con ayuda de su hijo, pero que nunca pudo ir a
más. Ambos murieron antes de que se pudiera culminar el proyecto.