Ubicado en la reconocida calle Velázquez, Ikigai abre su segundo local en la capital para crear una necesidad a los amantes de la cocina nipona.
El reconocido chef Yong Wu Nagahira lo ha vuelto hacer. Técnica, producto y originalidad se conjugan en Ikigai Velázquez ofreciendo a sus comensales una experiencia de la cocina asiática difícil de olvidar.
Ikigai Velázquez-9
Su propuesta se mueve entre los grandes iconos de la cocina nipona, donde destacan sus gloriosos nigiris, pasando por nuevas creaciones inspiradas en el espíritu viajero del chef.
Así platos como magret de pato de los Landas, gastrique agripicante y puré de limón, o el salmón real semicurado con salsa de pimientos rojos asados y anguila, sobresalen en las comandas por su sabor y originalidad.
Ikigai Velázquez-makis Ikigai Velázquez-Dorayaki de avellana, foie mi cuit casero y mermelada
Importante parada en sus entrantes como gyozas de sobrasada y ponzu brava o las de gamba blanca y papada con emulsión, o sus tempuras como la de langostinos tigre con mayonesa de kimuchi y parmesano.
Pero si hay una parada obligatoria en su carta es en su selección de makis, shasimis, gunkans y nigiris de corte clásico y fusionados: uramaki de toro, cebollino, ten katsu de tomate y salsa de callos a la madrileña, sashimi de lubina con velouté de bullabesa, puntos de rouille y panko, nigiri de espardeña con pilpil de su jugo, o el gunkan de escabeche asiático de mejillones. Una Oda al hedonismo si hablamos de pequeños bocados que nos elevarán a la experiencia Ikigai.
Rollito de primavera de rabo de toro al curry japonés y yuzu Nigiri de viera con foie, sal Maldon con reducción de salsa de anguilas, y huevo hilado-3
Todo en un entorno impactante y diferenciado. Se trata de un espacio que ha conservado la especial arquitectura original de hace más de 30 años diseñada por por el arquitecto Noldi Sherck. Se han respetado las curvas en las paredes y los techos abovedados para transformar el local en un auténtico apartamento de lujo neoyorquino de los años 80, creando una atmósfera cosmopolita y acogedora que no pasa inadvertida por nadie.
Ikigai Velázquez-7
Ikigai Velázquez ha querido conservar la especial arquitectura realizada hace más de 30 años por el arquitecto Noldi Sherck, respetando las curvas en las paredes y los techos abovedados, apostando por un interiorismo inspirado en un apartamento neoyorquino de los años 80, hasta crear un espacio muy cosmopolita y acogedor.
Ikigai Velázquez-11
Tras cruzar la puerta de Ikigai Velázquez llama la atención la proyección en las escaleras de varias visitas cenitales de Nueva York que dan una primera pista de la inspiración de este nuevo espacio diseñado por Cousi Interiorismo. Una vez dentro, en la planta baja, las diversas lámparas de los años 80, la moqueta en tonos beige y negro, los espejos, los muebles lacados en negro con detalles de acero cromado, y las hornacinas curvas de las paredes que albergan objetos decorativos, crean un ambiente de lo más cálido.
Lo bueno: Decoración y servicio.
Lo mejor: Opción de menú degustación. Una manera de dejarte llevar a través de su carta y descubrir la experiencia Ikigai 360.
Precio medio: 60-80€ / Menú: 68€

Dirección: Calle Velázquez, 136, 28006 Madrid

@Mysevendays