Es difícil, por no decir imposible, que podamos ahorrar en electricidad si no sabemos qué nos están cobrando y por qué. Te explicamos los conceptos básicos de tu recibo para que sepas cuánto gastas.


Aunque parezca increíble, solo un 11% de los consumidores entienden la factura de la luz. Así lo asegura la Asociación de Consumidores y Usuarios (OCU). Entre otras cosas, desconocen si están en el mercado libre o regulado, que se paga a dos empresas, la distribuidora y la comercializadora, y los conceptos desglosados que aparecen en la factura.

Las propias eléctricas fomentan esta confusión utilizando palabras que dificultan saber con certeza qué estamos pagando y por qué motivo, algo que, sin duda, les favorece. Y es que entender el recibo de la luz es el primer paso para ahorrar.

¿Puedo elegir yo mismo mi compañía?

Aunque el 60% de los hogares tienen el suministro eléctrico en el mercado libre, 3 de cada 4 no conocen su situación. Hoy se puede elegir entre el centenar de comercializadoras que hay, pero el mercado regulado sigue existiendo. Se puede cambiar de mercado cuando se quiera. Lo que diferencia a ambos es el precio que se cobra por producir electricidad.

La tarifa PVPC (Precio Voluntario para el Pequeño Consumidor) es la regulada por el Gobierno y en ella, el precio del kWh cambia hora a hora y día a día según la oferta-demanda. Pagas más si consumes en las horas caras y menos si lo haces en las baratas.

La pueden solicitar los que tengan una potencia contratada que no supere los 10 kW, pero solo pueden ofrecerla las ocho comercializadoras de referencia autorizadas. Por contra, en el mercado libre, cada comercializadora fija sus tarifas y el precio del kWh es el que pone en el contrato.

¿Qué es la distribuidora?

Además de la comercializadora, también se paga a la distribuidora. Esta se encarga de llevar la electricidad a nuestra casa y responder de que la calidad del suministro sea la adecuada. No podemos elegirla: en función de donde se resida se tiene asignada una. Esta compañía distribuidora tampoco puede cobrar a su antojo: el Gobierno se encarga de fijar cuánto debe cobrar. Ese importe, conocido como tarifa de acceso, está incluido en la factura.

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Coste fijo y variable

Independientemente de la tarifa elegida, el recibo de la luz incluye dos cargos fundamentales: el fijo por disponer de electricidad (potencia contratada) y el variable, que depende de la electricidad consumida. A estos, hay que añadir otros, como impuestos o alquiler del contador. A continuación, vamos a desglosar una factura de la comercializadora de referencia de Iberdrola (mercado regulado) para ayudarte a leerla y entenderla.

1-Los datos básicos de la factura

Nombre y datos de la compañía comercializadora: hay que fijarse muy bien en el nombre para identificar si estamos en una compañía de mercado regulado o libre. Aunque pertenezcan a la misma empresa, el nombre es diferente.

Datos de la factura: Total importe: cifra total, con todos los conceptos que se detallan en tu factura. Si has elegido la modalidad de pago por cuota fija mensual, se cargará el importe fijo aplicable. Número de factura: cada factura lleva asignado un código diferente que la identifica. Periodo de consumo: fechas del inicio y fin del tiempo en el que se ha realizado el consumo. Fecha de cargo: día en que se realizará el cobro. Referencia del contrato de suministro: es un dato fundamental para identificarte a la hora de hacer una reclamación.

2- En resumen

Conceptos facturados: potencia contratada, energía consumida, alquiler de equipos e impuestos. Si estás acogido al bono social (se puede solicitar si se tiene menos de 3 kW contratados), aquí te aparecerá tu descuento.
Datos para el envío de la factura: remitente, código de barras, referencia para el tratamiento automatizado de los documentos y dirección de correspondencia.

3- Lo que consumes

Consumo: se detallan las lecturas anterior y actual del contador realizadas por la distribuidora y sus fechas correspondientes. La diferencia entre ambas indica el consumo realizado en ese período. También se señala si la lectura es real o estimada: la real es el valor leído en el contador y la estimada, la que la distribuidora calcula tomando como base los consumos anteriores. Existe la opción de la autolectura, facilitando la misma a la distribuidora.
Evolución: un gráfico muestra cómo ha evolucionado el consumo durante el último año. Saber cuándo se gasta más es muy útil para controlar las futuras facturas.

4- Garantías

Certificaciones: sellos que acreditan aspectos de la empresa como la calidad (AENOR), resolución de conflictos (Sistema Arbitral de Consumo) o sostenibilidad (PEFC).

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5- Así es tu contrato

Datos de suministro y pago: Titular, NIF y dirección: datos de la persona que figura en el contrato. Tipo de contrato: modalidad contratada. Tipo de contador: inteligente o no.
Peaje de acceso: tarifa de tu punto de suministro para acceder a la red eléctrica. Potencia: kW contratados. Lo habitual es entre 3,3 y 4,6 kW. Referencia del contrato de suministro y del contrato de acceso: códigos que identifican tu contrato con la empresa comercializadora y con la distribuidora. Fecha final contrato: la renovación se produce automáticamente.
Código unificado de punto de suministro (CUPS): es como el DNI del suministro. Forma de pago y datos bancarios: se puede o no domiciliar el cobro. Atención al cliente y reclamaciones: teléfonos y datos por si quieres presentar una reclamación.

6- ¿A dónde va tu dinero?

Impuestos y costes. Impuestos aplicados: el eléctrico y el IVA. Costes de producción de electricidad y margen de comercialización: son los destinados a la producción y comercialización.

7- todo al detalle

Desglose de conceptos facturados. Por potencia contratada: pagas un fijo por la potencia, consumas o no. Así, a mayor potencia, mayor coste. Aquí se desglosan dos conceptos: peaje de acceso y margen de comercialización. Por energía consumida: te cobran por KWh consumido. Aquí es donde puedes ahorrar gastando menos. En el mercado regulado, se divide en tarifa de acceso y coste de energía. Impuesto de electricidad: tributo especial (5,11%), como el de la gasolina o el tabaco. Alquiler de equipos: su precio está regulado por la Administración. Impuesto de aplicación: 21% de IVA.

Dónde puedes informarte bien

Para elegir la tarifa que mejor se adapta a tus necesidades, compara entre las comercializadoras. Tienes comparadores, como el de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia: https://comparadorofertasenergia.cnmc.es.

No te dejes embaucar por los descuentos. Valora, por ejemplo, si te cuadra una tarifa con discriminación horaria (franjas con precios diferentes) o si te interesa contratar con la misma compañía luz y gas.