Cerca del 70 % de los hogares tienen asegurados sus viviendas. Uno de los mayores errores es pensar que el seguro protege todo lo que rodea a nuestra casa desde bienes materiales hasta daños a terceros. La realidad no es así, ¿qué cosas debemos tener en cuenta a la hora de firmar y leer el seguro?


Contenido y continente

Es importante saber diferenciar entre estos dos términos para evitar confusiones a la hora de firmar el contrato. Cuando hablamos de continente nos referimos a la estructura de la vivienda. Mientras que, cuando hablamos de contenido, nos referimos a todos los bienes materiales que se encuentran en el interior de la vivienda. Es decir, si se quema tu casa y solo tienes asegurado el contenido, tu seguro no se hará cargo de todos los bienes materiales.

¿Entran los objetos de valor en el contenido?

No. Los artículos como joyas que superen los 2000 euros necesitaran de una póliza especial para cubrirlas dado que el contenido no engloba esos bienes. En caso de accidente, además del papel de la póliza, se necesitaría el recibo de compra y un certificado de valor que asegure que esa pieza supera la cifra.

Infraseguro y sobreseguro, ¿qué es?

Cuando aseguramos los bienes materiales para que, en caso de accidente, nos cubra las pérdidas se suelen dar dos casos principales: el sobreseguro, cuando aseguramos los bienes a un precio superior y el infraseguro en el caso contrario. En ambos casos, habrá pérdidas En el primer caso, la poliza será más alta y, en el segundo, no recuperarás todo los bienes. Es importante, tasar adecuadamente el hogar para así poder ajustar la poliza correctamente del seguro.

¿Si estoy de alquiler debería tener seguro?

La ley no obliga a contratar un seguro a los propietarios o a los inquilinos, pero si se recomienda tener un seguro a terceros para cubrir los posibles desperfectos que se puedan ocasionar en la vivienda.

LEY DE CRÉDITO INmobiliario

Para acceder a un contrato de hipoteca (desde junio del 2019) es obligatorio contar con una poliza de daños. Es uno de los seguros más básicos y que protege la estructura de la vivienda. Así, en caso de accidente, la aseguradora asumiría los costes de hipoteca hasta una cantidad que se determina por la poliza.