Te ayuda a conocerles mejor, desarrollar su creatividad, fomentar sus valores, fortalecer los lazos afectivos y crear un ambiente de complicidad y alegría. Juega con tus hijos. Es bueno para ellos y mejor para ti.


Hoy en día nadie pone en duda que hay que defender el derecho de los niños a la educación, la vivienda, familia, salud, a no trabajar… Sin embargo, jugar, que también es un derecho universal reconocido, ha quedado en un segundo plano.

Todos sabemos de su importancia, pero no hacemos lo suficiente para fomentarlo, como prueba que el 58% de los colegios no incorpore el juego en sus proyectos educativos. De hecho, el Comité de los Derechos del Niño de las Naciones Unidas ha animado a crear una mayor sensibilidad social hacia él.

En cuanto a los padres, aunque saben que jugar es positivo para sus hijos, muchos no son conscientes ni de sus beneficios ni de la importancia de compartir con ellos ese tiempo de juego. Es cierto que el trabajo y resto de obligaciones no nos dejan apenas tiempo libre, pero 10 o 15 minutos bien aprovechados pueden bastar. Ahora que viene la Navidad, no lo dudes, juega con tus hijos porque es el mejor regalo que les puedes hacer.

Todo son beneficios

La magia del juego es que, a pesar de no tener otra finalidad concreta inmediata que la de entretenerse, los beneficios a corto y largo plazo son innumerables para el desarrollo del niño, la buena salud de las relaciones familiares y el bienestar de todos sus miembros. Jugar nunca es perder el tiempo, es ganarlo. Un niño feliz es un adulto feliz.

Muestra la verdadera personalidad

Durante el tiempo de juego, podrás escuchar a tu hijo expresar sus sentimientos, preocupaciones, deseos y miedos de una forma espontánea y natural que te facilitará conocerle mejor. Al mismo tiempo, tu hijo también descubrirá de ti facetas y capacidades que, quizá, tenías olvidadas o que no le habías mostrado.

Desarrolla la creatividad y autoestima

El juego fomenta la imaginación y la creatividad, tan importantes para que el niño conforme su personalidad, disponga de autoestima y aprenda a madurar, ser autónomo y resolver conflictos. Cualidades que se fomentan de una forma mucho más considerable si, además, el juego es compartido con los padres.

Ayuda a fomentar valores positivos

Jugando conocerás cómo se comporta tu hijo a nivel social. Esto te facilitará la tarea de trabajar con él valores positivos, como la empatía, la tolerancia o la honestidad, y limar los negativos, como el egoísmo, la soberbia o la impaciencia. Al mismo tiempo, ellos pueden abrir nuestra mente, generar nuevas ideas y romper con estereotipos.

Descubre talentos y aptitudes

De igual manera, a través del juego, podemos conocer determinados talentos o aptitudes en los que el niño destaca y fomentarlos también a través de juego.

Fortalece los lazos afectivos

Al jugar, hay que quitarse el cartel de madre o padre y dejar salir al niño que llevamos dentro. Esto hará que se suavicen las posibles tensiones y se afiancen los lazos afectivos asentados en el amor y la confianza.

Además, hay que tener en cuenta que estos momentos llenos de emoción y felicidad compartida impactan especialmente en la memoria, convirtiéndose en bonitos recuerdos que nos acompañarán siempre.

Reduce el estrés y la ansiedad

Centrarse en una actividad concreta, que además está envuelta en risas y alegría, libera del peso de la responsabilidad y reduce el estrés y la ansiedad. Esto vale tanto para el adulto como para el niño, muchas veces sobrecargado de deberes y clases extraescolares.

Navidad en familia

Adornar el árbol y la casa. Desembalar los adornos navideños y colocarlos es una de las actividades más entrañables y divertidas que se pueden hacer en familia. Da libertad a tus hijos para que los pongan dónde y cómo quieran, y culmina con el encendido de luces, a ritmo de villancico y, por qué no, con un chocolate con churros.

Crea tus propios adornos. Cualquier dibujo u objeto es susceptible de convertirse en un adorno si le añades una cuerda. Una buena idea es que cada miembro de la familia cree el suyo.

Belén alternativo. Además de montar el tradicional Belén, puedes crear junto a tus hijos otro con sus muñecos en miniatura.

Diseña tus postales navideñas. Recupera esta bonita tradición de felicitar la Navidad con christmas.