Los caballitos de mar son unos pequeños animales marinos que se impulsan por medio de una aleta en la espalda que pueden revolotear hasta 35 veces por segundo. Esta es solo una de las múltiples curiosidades que se pueden contar de estos peces tan peculiares.


¿Cómo y dónde viven los caballitos de mar?
En la actualidad, hay clasificadas unas 40 especies de caballitos de mar. Estos peces
prefieren nadar en parejas con sus colas unidas y en posición vertical. De esta forma, e
imitando el color de las plantas submarinas, pueden llegar a evitar a sus depredadores
naturales. No obstante, y debido a las características huesudas de su cuerpo, son muy
pocos los que se atreven a alimentarse de un caballito de mar.

Sin ir más lejos, debido a la forma de su cuerpo los caballitos de mar no son buenos
nadadores. Muchos de ellos llegan incluso a morir de agotamiento cuando se ven atrapados
en fuertes corrientes marinas. En estos casos, prefieren anclarse con sus colas prensiles a
los pastos marinos y los corales.

Una de las particularidades más curiosas y visibles de los caballitos de mar es que pueden
mover cada uno de sus ojos de forma independiente. De esta forma, son capaces de
observar más fácilmente todo lo que sucede a su alrededor sin que el resto de animales
marinos se percaten de su presencia.

La alimentación de los caballitos de mar
Los caballitos de mar utilizan sus hocicos alargados para absorber plancton y otros
pequeños crustáceos con los que se alimentan. Estos hocicos alargados les permiten
absorber alimento a una distancia de hasta 3 centímetros.

Al no tener dientes ni estómago, los alimentos pasan de forma muy rápida por el sistema
digestivo de los caballitos de mar. Es por eso que para sobrevivir deben estar casi
constantemente comiendo. Se estima que un caballito de mar puede comer hasta 3.000
pequeños camarones al día.

La reproducción de los caballitos de mar
Los caballitos de mar son monógamos y se pueden aparear durante toda su vida. Es muy
curioso el cortejo de los caballitos de mar macho, ya que participan en una especie de baile de ocho horas dando vueltas, nadando juntos macho y hembra y cambiando poco a poco de color.

Sin embargo, el aspecto más sorprendente en este sentido es que están entre las únicas
especies animales en la Tierra en la que es el macho quien pare a la cría. El embarazo
masculino libera a la hembra para producir más óvulos de inmediato y así reproducirse más
rápido.

Al aparearse, el caballito de mar hembra puede liberar hasta 50 huevos que se introducen
en una bolsa en el abdomen del caballito de mar macho. El caballito macho lleva los huevos
en su bolsa hasta que eclosionan y libera a las crías que son auténticas miniaturas.