Resolvemos las dudas e inquietudes que pueden surgirte como consumidor para que puedas tomar una decisión consciente de tus opciones en tu día a día. Manda tus consultas a redaccionvivalavida@revistavivalavida.es


PREGUNTA: ¿Puedo comprar un producto ante de las rebajas y luego devolverlo en rebajas?

RESPUESTA
La política de devoluciones las fija cada establecimiento. Contrariamente a lo que muchos consumidores creen, los comercios no están obligados a aceptar cambios solo porque no nos convenza la compra o hayamos cambiado de opinión.

Muchos establecimientos adoptan políticas comerciales más favorables y lo permiten, pero realmente la ley solo obliga a admitir una devolución si el artículo presenta algún tipo de defecto. Eso sí, cuando se trata de una compra por internet, sí existe un periodo legal de desistimiento de 14 días sin importar el motivo.

En su caso, si el establecimiento donde compró el producto admite cambios fuera de rebajas, deberían permitir devolverlo también durante este período, abonándole el mismo importe que pagó por él antes de las rebajas.

Aire acondicionado, PREGUNTA: ¿Poner el aire acondicionado ayudar a difundir el coranavirus?

RESPUESTA
Depende. En las oficinas donde varios trabajadores comparten un espacio común, podría darse el caso, aunque el riesgo se reduce significativamente si se suspende la función de recirculación del aire interior. En una vivienda particular sería muy raro que el aire acondicionado contribuyera a transmitir el virus, ya que esos sistemas Split o multi-split no suelen recircular el aire. En cualquier caso, en la situación actual es muy recomendable ventilar los espacios varias veces al día en las horas de menos calor, por la mañana temprano y por la noche.

Test de coronavirus, PREGUNTA: Quiero hacerme un test para ver si he pasado el coronavirus. ¿Dónde me lo puedo hacer? ¿Cuánto cuesta?

RESPUESTA
Salvo que tenga síntomas, en cuyo caso le harán un test PCR gratuito en su centro de salud, no tendrá más remedio que pagarse uno en algún laboratorio o una clínica privada. Actualmente se comercializan tres tipos, el mencionado PCR, el de inmunidad (también conocido como test de anticuerpos o test Elisa) y el rápido, que está desaconsejado por su escasa fiabilidad.

Si lo que quiere es comprobar si ha pasado la enfermedad, podría hacerse el test de inmunidad, que cuesta entre 60 y 160 euros. Es importante que el precio incluya la prescripción médica y, sobre todo, la interpretación de los datos por un facultativo.

Este test le indicará si tiene o no anticuerpos del coronavirus y sin son suficientes para garantizarle una inmunidad temporal, pero podría darse el caso de que siguiera infectado. Para aclarar esta última cuestión sería necesario completar las pruebas con un test PCR, que cuesta entre 130 y 240 euros.

Precios incorrectos, PREGUNTA: Si hay una etiqueta mal escrita, por ejemplo, con un precio muy por debajo del correcto, ¿puedo exigir que me cobren el producto al precio que marca?

RESPUESTA
Como respuesta de partida podemos afirmar que el precio de venta de los productos, además de ser total, incluyendo impuestos (IVA fundamentalmente), también debe ser inequívoco, fácilmente identificable, claramente legible y sin necesidad de que el consumidor tenga que solicitar la información.

Los precios deben figurar en las etiquetas de los productos y en los escaparates. Y si en los diferentes soportes (etiquetas, escaparate, publicidad, caja registradora…) figuraran precios distintos para un mismo artículo, el comprador podrá exigir, en principio, que se le cobre el más favorable a su bolsillo. Otra cosa es que el comerciante lo acepte y pase por realizar la venta.

Lo que ocurre es que, en la práctica, al consumidor que se encuentra en esa situación, por lo general no le queda otra que exigir en instancias diferentes el cumplimiento de esa “oferta errónea”, si es que el importe realmente lo merece, ya que no es habitual que el vendedor acepte sin más.

Una situación excepcional sería el caso de que se diera el supuesto de error manifiesto en el precio indicado, es decir, si es evidente que el precio es erróneo porque resulta desproporcionado al producto que corresponde, pero incluso en estos casos, que se dan con relativa frecuencia en la venta online, habría que tratarlos caso por caso.