La pandemia del coronavirus ha paralizado el mundo y, a pesar del confinamiento, las cifras de los fallecidos continúan siendo abrumadoras. Con la esperanza de llegar a ese pico de la curva que haga descender el número de muertos, este domingo se vive otra jornada negra y España alcanza los 6.531 fallecidos. Los contagiados ascienden a 78.797 y los recuperados superan los 14.700.

Casi media población mundial, más de 3.000 millones de personas, se encuentran confinadas en sus casas como medida para frenar la propagación del virus. La cifra global de muertos supera los 30.000 y existen 650.000 positivos. Tan solo 17 países aún no cuentan con algún caso positivo en covid-19, entre ellos, Sierra Leona y Bután.

En la primera línea de esta lucha se encuentra el personal sanitario. Casi 10.000 están contagiados por coronavirus en nuestro país, alcanzando un 14% del total. Un dato alarmante que preocupa a las autoridades sanitarias. Los trabajadores de los centros hospitalarios han denunciado la falta de material, clave para hacer frente al virus.

Pedro Sánchez anuncia nuevas medidas

El presidente del Gobierno comparecía este sábado para comunicar nuevas medidas del estado de alarma. «Los trabajadores de actividades no esenciales deberán quedarse en casa». Se restringe aún más el confinamiento con el fin de reducir los contagiados en covid-19 y descongestionar los hospitales, esta medida entrará en vigor el lunes, 30 de marzo, hasta el jueves, 9 de abril.

Las actividades que seguirán funcionando con normalidad serán, entre otros, los establecimientos dedicados a la alimentación, las farmacias, las ópticas, los kioskos, las gasolineras, las tintorerías, las lavanderías y los estancos, entre otros. Los trabajadores de otras actividades no imprescindibles para garantizar necesidades básicas deberán permanecer en sus hogares durante el tiempo que se desarrolle esta medida y recibirán un permiso retribuido. Al finalizar el confinamiento deberán recuperar las horas de trabajo con la empresa.

Una restricción que ya habían solicitado algunos presidentes de Comunidades Autónomas. Pedro Sánchez justificó así la decisión tomada: «Implementamos esta medida cuando los expertos nos lo recomiendan y cuando España está como sociedad preparada para hacerla cumplir de inmediato. Exactamente en el momento adecuado».

El presidente reconocía que el país afronta días «muy duros, pero son días decisivos, los días que tendremos para medirnos. La mayoría de españoles ha optado por las soluciones y la solidaridad. Cuando esto pase, recordaremos que en tiempos difíciles, resistiendo, unidos, España dio la talla».

Asimismo, abogaba por una lucha común junto a Europa. «Europa se la juega y debe proteger a sus ciudadanía. Hagamos que la bandera azul de las 12 estrellas arraigue para siempre en el corazón de los europeos. Europa debe elevarse y no fortalecer a quienes quieren debilitarla». Añadía que Europa no puede fallar. «Hasta los países y Gobiernos más europeístas, como España, necesitamos pruebas del compromiso real. Necesitamos comprobar que la UE escucha y actúa. Necesitamos contundencia y solidaridad. Si Europa quiere, Europa puede».

Italia supera los 10.000 muertos

Otro de los países más golpeados está siendo Italia, foco del brote en Europa, donde este sábado se rebasaban los 10.000 muertos por coronavirus y los contagiados totales superan los 92.000. La última jornada registra 889 fallecimientos. Sin embargo, la tendencia de contagios se están reduciendo paulatinamente.

Con estos datos sobre la mesa, el Gobierno ha adoptado nuevas medidas para ayudar a aquellas personas que lo necesitan. Se destinarán 400 millones de euros que se repartirán entre los ayuntamientos. El objetivo es que aquellos ciudadanos que cuenten con dificultades puedan comprar alimentos y productos de primera necesidad. Esta medida llega después de que el país haya sufrido diversos saqueos en supermercados, concretamente en el sur de Italia.

Mientras que en el país vecino, Francia, espera que lo peor de la crisis sanitaria llegue en las próximas semanas. El primer ministro francés, Édouard Phillipe, ha prolongado el confinamiento hasta el próximo 15 de abril y ha alertado a sus ciudadanos de los que se avecina: «Es una ola extremadamente alta y somete a todo el sistema sanitario a una enorme presión».

Otro de los focos que preocupa es Estados Unidos donde el estado de Nueva York se ha convertido en el epicentro de la pandemia en el país. Por el momento, el presidente Donald Trump no ha decretado el confinamiento, pero recomienda a los ciudadanos de los estados más golpeados, Nueva York, Nueva Jersey y Connecticut, que eviten realizar viajes domésticos no esenciales durante 14 días con vigencia inmediata. «Este aviso no se aplica a los empleados de industrias de infraestructura críticas, incluidos, entre otros, camiones, profesionales de la salud pública, servicios financieros y suministro de alimentos». A pesar de sus reticencias iniciales, está sopesando imponer la cuarentena en Nueva York.