Ahorrar durante la cuarentena es posible. Se estima que se pueden ahorrar hasta 250 euros al mes por persona, pero hay que evitar caer en las tentaciones de gastar más, que también es posible. Estos trucos te ayudarán a sacar el mejor partido a tu economía personal


Para muchos, la cuarentena está siendo un problema, pero no para todos. Todos los expertos han destacado la impresionante capacidad innata del ser humano para adaptarse en momentos de dificultad y este no iba a ser la excepción. Son muchos los que entienden el confinamiento como una oportunidad única para valorar lo que tenemos, recuperar el contacto con nuestros seres queridos, aprovechar el tiempo para hacer aquello que siempre hemos aparcado por el frenético día a día y, por supuesto, también una oportunidad de oro para ahorrar dinero. Y es que, efectivamente, ahora que estamos en casa más tiempo, tenemos en nuestra mano la ocasión perfecta para poner a punto nuestra economía personal y aprovechar más si cabe los ingresos que recibimos, sin que se excedan los gastos.

Tal y como han destacado diversos expertos en economía familiar, la cuarentena va a tener un efecto inesperado en muchas personas y es la reducción de gastos innecesarios. Aunque esto pueda conllevar un problema a nivel nacional por la paralización parcial de la economía, también es una oportunidad para ahorrar. Y es que, mientras dure el confinamiento a consecuencia del coronavirus, el cual ya estamos venciendo según destacan todas las gráficas, nos hemos despedido de los desplazamientos en coche con el consiguiente ahorro en gasolina; a los cafés a media mañana; a las comidas y cenas de negocios o de placer, a las cervezas con amigos o compañeros de trabajo; así como un sinfín de gastos que antes destinábamos al ocio, la cultura o el entretenimiento y que, por supuesto, volveremos a retomar cuando todo esto termine, pero que podemos entender como una oportunidad para ahorrar.

Según un estudio realizado por el comparador financiero HelpMyCash, ante la ausencia de la posibilidad de realizar estas tareas de ocio o de pequeño consumo rutinario, nos podemos llegar a ahorrar hasta 250 euros por persona mensualmente. Y más aquellos que también tenían otros gastos fijos como eran el gimnasio o actividades lucrativas, las periódicas visitas a las peluquerías o centros de estética, entre muchas otras opciones que mermaban nuestra capacidad económica, aunque retribuía exponencialmente en nuestro bienestar personal. Eso sí, para asegurarse ese ahorro, hay que procurarse cancelar las cuotas mensuales de las actividades que realizábamos, como podría ser el gimnasio o los bonos anuales en centros de estética o actividades de ocio y recreo.

Lo que proponen los expertos para asegurarse que estas cosillas sean ahorro y no gasto en otros asuntos, se recomienda destinar este dinero que dábamos por perdido si el coronavirus no hubiese entrado en nuestras vidas a una cuenta de ahorro. Proponen que se traspase esas cantidades “a una cuenta de ahorro que no solo nos permitirá rentabilizar los ahorros, sino también separar el dinero para el día a día de aquel que queremos guardar”. Con este pequeño truquillo, con el paso del tiempo nos encontraremos con una montante que nos puede ayudar a afrontar gastos mayores, como podrían ser viajes a lugares que antes nunca nos habíamos planteado, afrontar arreglos en casa que suponíamos descabellados, hacerse un regalo especial que siempre habíamos soñado y un sinfín de posibilidades.

Otras formas de ahorrar más desde casa

Pero si estos gastos se convierten ahora en ahorros de manera automática, también hay una forma de reducir aquellos gastos para aumentar esa cifra media que los expertos han fijado en 250 euros mensuales. Pasar mucho tiempo en casa no es sinónimo de ahorrar, porque por otro lado, de manera obvia, también aumentarán los gastos de los recibos del hogar, ya sean la luz, el agua, el gas… Para evitar que esto suceda y nos dé un susto, debemos realizar un consumo responsable de estas claves de nuestro día a día.

Una opción para reducir gastos o, al menos, no ver cómo se incrementan dándonos un susto, es reducir la temperatura de nuestros hogares. De siempre se ha recomendado que el termostato de la calefacción de nuestros hogares se sitúa en los 21 grados, aunque hay quien se empeña en elevarlo, con el consiguiente incremento de la factura y, también, de la contaminación. Se ha estimado que por cada grado extra que se aumenta en el termostato se traduce en un incremento de entre un 7 y un 10 por ciento en la factura. De paso, asegúrate de no tener enchufados dispositivos electrónicos que no estamos usando, porque, aunque estén apagados, algo consumen, por poco que sea. Otro truquillo está en lavar la ropa con agua fría, siempre y cuando sea posible y no haya manchas resistentes o aumentar la temperatura del frigorífico.

A la hora de ir a la compra, no caer en la tentación más de la cuenta ahora que estamos más aburridos en casa y nos permitimos algún que otro capricho que antes manteníamos a raya. Pero es normal que el ticket refleje un aumento y que la nevera se vacíe antes, también porque ahora todos los miembros de la familia hacen todas las comidas en casa, cuando antes o bien algunos almorzaban en el trabajo o cenaban con amigos, etc. Pero no solo con la comida compramos por mero aburrimiento, internet es una peligrosa arma en nuestras manos y más cuando para matar las horas nos da por bucear en páginas que nos ofrecen novedades en tecnología, en moda, en belleza… compra siempre con responsabilidad y ajustando lo que adquirimos con nuestras necesidades.