Las regiones deben cumplir con un riguroso examen que determine si están en situación de pasar de fase o no.


Después de casi dos meses en los que nuestras vidas han dado un giro radical por la crisis sanitaria del coronavirus, poco a poco, comenzamos a dar pequeños pasos de gigante contra el temido virus. Este viernes, el Ministerio de Sanidad anunciaba los territorios que pasaban a la fase 1 de desescalada. Una medida que afectará a la mitad de la ciudadanía de nuestro país. Sin embargo, Madrid, Barcelona, Toledo, Albacete y Girona, entre otras, continúan en la fase 0. Te contamos todos los detalles de los plazos para pasar se una fase a otra.

Las regiones deben cumplir con un riguroso examen que determine si están en situación de pasar de fase o no y que se realiza cada dos semanas. El Ministerio de Sanidad determinará si así procede mediante un proceso en común con las comunidades y ciudades autónomas. Si todo se desarrolla según los plazos, la duración mínima de la desescalada será de un mes y medio. Como máximo serán un total de ocho semanas. «A finales de junio estaríamos en la nueva normalidad si la evolución de la epidemia está controlada en todos los territorios», confirmaba el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. Los territorios deberán solicitar el pase de fase con una semana de antelación a la fecha propuesta para su aprobación.

Así se solicita el pase a la siguiente fase

A través de la Secretaría General de Sanidad, se deberá realizar una propuesta formal por parte de la autoridad sanitaria competente en la Comunidad Autónoma o Ciudad Autónoma. Después de realizarse las propuestas, si se requiere alguna modificación, esta se comunicará de forma inmediata al Ministerio de Sanidad.

Las propuestas irán acompañadas de un análisis del momento que atraviesa el territorio respecto a la fase a la que se pretende pasar. También se deberán incluir las medidas pertinentes que se desarrollarán y las fechas en las que se implementarán. La respuesta por parte del sistema sanitario es fundamental, por tanto, se debe incluir un análisis de la evolución epidemiológica y las capacidades para reducir la transmisión.

Se estima que el pase entre fases debe durar 14 días, sin embargo, puede variar para aquellos territorios que han tardado más tiempo en dejar atrás la fase 0, por tanto, también podría alargarse en torno a tres semanas o cuatro. Este último caso podría afectar a aquellas provincias a las que les cueste más tiempo pasar a la ansiada fase de desescalada. Desde el Gobierno se ha abogado por la «flexibilidad» para estudiar cada caso.

Según explicó Fernando Simón, director del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias del Ministerio de Sanidad, uno de los criterios clave es la respuesta del sistema sanitario a un rebrote. Se debe disponer de entre 1,5 y 2 camas de UCI por cada 10.000 habitantes y entre 37 y 40 camas de enfermos agudos para 10.000 habitantes o, en su lugar, poder habilitarlas en un plazo máximo de cinco días.

La transmisión se valorará a través del total de casos confirmado por test PCR en los últimos siete días. También por el porcentaje de casos posibles y sospechosos y la tasa de positividad de estos últimos casos. Así como el número de casos reproducidos en función del tiempo.

Fase 1 

Aquellos territorios que han pasado de fase podrán realizar desplazamientos dentro de la misma provincia. Las franjas horarias de movilidad sufrirán modificaciones y se permite reuniones hasta diez personas tanto en el interior del hogar como en la calle. En estos grupos no deberán estar incluidas personas vulnerables. Además, se podrá visitar a familiares.

Se abren al público las terrazas de bares y restaurantes con un 50% de su aforo. Los establecimientos deberán tener una zona reservada para personas mayores. La distancia entre mesas será de, al menos, dos metros. Los comercios abrirán sus puertas sin cita previa ni atención individual, pero solo los de menos de 400 metros cuadrados. El aforo no deberá rebasar el 30% de la capacidad y será necesario mantener la distancia de seguridad. Estos establecimientos tendrán que ser desinfectados dos veces al día. Asimismo, se permiten los mercadillos con una limitación del 25% del número de puestos habituales.
Respecto al sector hotelero y los alojamientos turísticos, podrán realizar su actividad pero deberán hacerlo con las zonas comunes cerradas. Se permite el uso de las instalaciones deportivas al aire libre en las que no sea necesario tener un contacto físico. Mientras que las instalaciones cerradas se abrirán en la Fase 2.