El objetivo es aumentar la densidad calórica y proteica de los alimentos, no la cantidad de los mismos. Aporta una mayor cantidad de nutrientes en porciones de alimento pequeñas.


Recomendaciones generales:

–        Aumenta el número de comidas al día (realiza entre 6 y 10), aunque no sean de gran cantidad. Para incrementar el aporte calórico y proteico sin sentir saciedad.
–        Mastica bien y come despacio.
–        Si tienes poco apetito, empieza siempre por el alimento proteico. No bases tu alimentación en sopas o caldos, tienen una baja densidad nutricional.
–        La hidratación es muy importante: Bebe mucha agua o infusiones fuera de las comidas (separadas de aquellas 30 o 60 minutos). También puedes tomar zumos naturales o batidos caseros entre horas.

Recomendaciones para aumentar el aporte calórico de la dieta:

Incrementa la cantidad de calorías, sin aumentar el tamaño de los platos.
–        Pan: siempre que sea posible,  multicereales o con semillas, con pasas, con frutos secos, etc.
–        Fruta fresca o deshidratada: no la tomes sola. Acompáñala con yogur o en batido.
–        Postres lácteos: añade nata, cacao en polvo, cereales en polvo, frutos secos molidos, miel, chocolate…
–        Purés: acompáñalos con pan frito/tostado, tomate frito o mantequilla.

Recomendaciones para aumentar el aporte proteico de la dieta:

Incluye siempre en la comida y en la cena carne (150g),  huevos (2 unidades) o pescado (150 g).
–        Leche:  entera,  en polvo, enriquecida en proteínas o condensada.  Añádele cereales en polvo, cacao… En caso de intolerancia, opta por leche sin lactosa o bebidas vegetales (avena, arroz, soja…).
–        Purés: tritura los alimentos en leche entera. Puedes añadir: quesitos o frutos secos molidos, leche en polvo, claras de huevo o algo de carne/pescado.
–        Verduras y patatas: acompáñalas de jamón picado, huevo o carne.
–        Legumbres: con un poco de arroz, poco caldosas y acompañadas de proteína.
–        Batidos y lácteos: de frutas con leche entera, proteicos, enriquecidos, de requesón o queso fresco. Añade galletas o frutos secos molidos.
–        Pasta y arroz: con carne picada, queso, jamón, atún…
–        Platos preparados: conservas de pescado y moluscos (atún, anchoas, sardinas, pulpo, mejillones, caballa) y conservas de legumbres.

Otros aspectos destacados:
–        Opta por agua.
¡Recuerda! se recomienda tomarla 30-60 minutos antes o después de las comidas. Entre horas puedes consumir leche, zumos naturales, infusiones o caldos variados.
–        Aceite de oliva y condimentos. Emplea al menos 4 cucharadas soperas de aceite al día, preferiblemente aceite de oliva virgen extra. Condimenta con hierbas aromáticas y salsas para darle más sabor a las comidas.
–        Técnicas de cocinado. Que aporten calorías como rebozados, empanados o guisos con sofritos.

Recomendaciones elaboradas por: Área de Nutrición SEEN y Sra. Begoña Pintor de la Maza y Dra. Ana Hernández Moreno (Unidad de Nutrición clínica y Dietética, Endocrinología y Nutrición, Complejo Asistencial Universitario de León).