La apertura de los gimnasios está cada vez más cerca, pero las medidas a las que se tienen que someter para proteger a sus clientes son duras.


Desde que se decretara el Estado de Alarma en nuestro país el pasado 14 de marzo, muchos negocios tenían que cerrar como medida para evitar los contagios por coronavirus. Entre estos negocios estaban los gimnasios, que tuvieron que cerrar sus puertas temporalmente, lo que provocaba que todos los clientes que hacen uso de estan instalaciones, se vieran afectados.

En la desescalada, estos negocios están viendo ya la luz al final del túnel, y poco a poco van a ir abriendo sus puertas para recibir de nuevo a sus clientes. Sin embargo, esta vuelta va a ser muy diferente, ya que la «nueva normalidad» provocará que se tengan que llevar a cabo medidas para evitar el contagio en sus instalaciones. Hay que destacar que la medida más estricta es que estos centros van a poder recibir únicamente el 70% de su aforo, ya que el 30% restante es el que se ha decidido reducir.

Entre las medidas que se van a tener que poner en marcha está la limpieza. Aunque en estos centros ya se cuidaba mucho la limpieza, ahora se va a tener que tener mucho más cuidado. La limpieza de las máquinas se harán cada menos tiempo, para evitar la propagación del virus.

El uso de toallas es ahora más obligatorio que nunca para el uso de las máquinas que se encuentran en la sala del gimnasio. En el vestuario, además, se limitará el aforo de los vestuarios al 50%, y se aconseja no isar los secadores de mano ni de pelo. De esta forma, evitarán el contacto entre los clientes.

Los vestuarios estarán limitados al 50% de su ocupación

Las clases grupales, las preferidas por muchos para hacer deporte, también se van a ver pejudicadas. Y es que como en las instalaciones, también verán reducido su aforo. De esta forma, el objetivo de guardar la distancia de seguridad de dos metros entre las personas, se verá cumplido.

Esto puede provocar que muchos gimnasios estudien la posibilidad de no abrir sus puestas, ya que no les podría compensar económicamente. Aún así, los que quieran aceptar estas condiciones, podrán abrir sus puertas próximamente. Eso sí, de la manera más segura para evitar los contagios entre los clientes.

Si prefieres el running antes que ir al gimnasio

Después de mes y medio de confinamiento por la crisis sanitaria del coronavirus, muchos son los que estaban deseando retomar sus rutinas y disfrutar de una jornada de deporte al aire libre, también aquellos que desean iniciarse en el ‘running’. Te damos algunos consejos para una correcta práctica de este deporte si te decantas por no ir al gimnasio.

Los expertos coinciden en que debemos ser prudentes y, aunque a más de uno las ganas de salir a correr le puedan, hay que hacerlo poco a poco para evitar posibles lesiones ya que durante el tiempo de cuarentena podemos haber perdido ciertas condiciones físicas y, por tanto, la vuelta debe ser paulatina.

Un correcto calentamiento es muy recomendable antes de empezar a correr y previene de futuras lesiones, además de mejorar la actuación de los músculos y la actividad cardíaca. Lo ideal sería empezar de forma paulatina sin marcarse grandes expectativas en un principio, ya que el nivel físico no será el mismo que se tenía antes de la cuarentena y que el entrenamiento no sobrepase la hora de duración para que nuestro cuerpo comience a habituarse y tenga una primera toma de contacto.

Para los principiantes, se recomienda combinar el método conocido como CA-CO: Caminar y correr. Un posible entrenamiento puede combinar 20 minutos corriendo y otros 10 caminando hasta realizar la hora de duración. Manteniendo un ritmo suave, sin intentar forzarnos, que permita disfrutar de los primeros días de entrenamiento y se realice en terrenos cómodos, evitando en lo posible el asfalto, y sin grandes subidas y bajadas.

Estirar después de correr

Asimismo es fundamental una vuelta a la calma de forma progresiva, esto dependerá también de las condiciones físicas de cada persona y el deporte que haya realizado en casa durante la etapa de confinamiento. Los últimos diez minutos se pueden terminar andando con el objetivo de bajar las pulsaciones y estirando bien los músculos. Estirar después de correr ayudará a evitar posibles tirones y sobrecargas después de mucho tiempo sin tener contacto con el exterior. Diez o quince minutos de estiramientos favorece a que el cuerpo se enfríe de forma gradual, previene de dolores y mejora la flexibilidad muscular.