Un padre de dos hijos consigue sobrevivir al coronavirus, una neumonía doble, una septicemia, una insuficiencia cardíaca y dos accidentes cerebrovasculares después de pasar 30 días enchufado a un respirador. Además, consigue salir a tiempo del hospital para el segundo cumpleaños de su hijo.


Los emocionantes vídeos muestran a Omar Taylor, de 31 años de edad, recibiendo los aplausos que le brindó el equipo del hospital el día que le dieron el alta. Debido a que pasó 30 días con un respirador ha perdido el habla.

Sin embargo, el ejecutivo de la compañía de salud se recuperó de forma milagrosa en el Hospital Colchester, Inglaterra, después de que le dijeran a su familia que se preparara para lo peor.

A pesar de que ha perdido la movilidad de su brazo derecho y de que los médicos le dijeron que no volvería a caminar, Omar pudo salir del hospital por su propio pie. Cuando llegó a su casa en Rowhedge, Colchester, sus vecinos se colocaron en fila en las calles para agitar banderas y aplaudir.

Su esposa, Kaitlyn Taylor, de 30 años y estudiante de enfermería, dijo a los medios locales: “Primero nos dijeron que iba a morir, luego nos dijeron que nunca podría caminar. Su recuperación es un milagro absoluto”.

Omar Taylor, director regional de la empresa de asistencia sanitaria Care UK, debe recibir 12 semanas de rehabilitación intensiva en su casa y ya ha recuperado parte de su habla, pudiendo decir de dos a tres palabras a la vez.

“Su regreso fue totalmente abrumador. Estaba decidido a salir a tiempo para el segundo cumpleaños de nuestro hijo y lo hizo. Vamos a tener una gran fiesta, solo nosotros cuatro. Fue increíble ver a todos reunidos para darle la bienvenida a casa”, confesó Kaitlyn emocionada.

El brazo derecho de Omar sigue paralizado, pero existe la posibilidad de que con un tratamiento continuo recupere la movilidad en un 90% a lo largo de este año.

“En total, estuvo fuera durante ocho semanas. No es tanto tiempo para un adulto, pero para los niños parece una eternidad. Pensaban que no iba a volver nunca más”, reveló Kaitlyn. Y añadió: “Esta ha sido la peor pesadilla de todos. Pero el apoyo que hemos recibido ha sido abrumador”.

La madre de Omar voló desde los Estados Unidos para ayudar, y los parientes y amigos han
recaudado 15.000 libras esterlinas para cubrir los gastos de la pareja mientras no pueden trabajar, así como los gastos de la rehabilitación.

“Omar no puede hablar correctamente, pero sé que le encantaría dar las gracias a todos los que nos han ayudado, desde los amigos hasta el personal de primera línea”, dijo la señora Taylor.

Omar tiene colitis ulcerosa, un trastorno intestinal para el que estaba tomando esteroides y amino-supresores a largo plazo. Los médicos piensan que esta condición subyacente es lo que ha podido causar que su sistema inmunológico no pudiera responder de forma correcta al coronavirus.

“Un día recibí una llamada del hospital a las 4:45 de la mañana diciéndome que me preparara para lo peor. Habían decidido intubarlo y ponerlo en un coma inducido. Tuve que mirar a mi hija de cuatro años y a mi hijo de dos años y pensar en cómo les diría que su padre se estaba muriendo”, dijo Kaitlyn recordando el duro momento.

El pasado 18 de abril, un mes después de su ingreso, Omar fue trasladado de la unidad de cuidados intensivos a la unidad de accidentes cerebrovasculares. Poco después se le hizo la prueba para el COVID-19 y dio negativo, por lo que permitieron que su familia lo visitara por primera vez en seis semanas.

“Fue muy emotivo. Estaba en una silla de ruedas y nos reunimos con él al aire libre. Antes de eso, cuando hablamos con él por videollamada, tenía la mirada perdida y ni siquiera sabíamos si nos reconocía”, declaró la señora Taylor.

Tres semanas más tarde, Omar fue dado de alta después de esta increíble recuperación. “Hay un largo camino por delante y serán momentos difíciles para todos nosotros. Pero tenemos mucha suerte de que mi marido esté vivo”, añadió Kaitlyn.