Arroz, legumbres, carnes, hortalizas… son algunos de los productos más demandados en la cesta de la compra durante el pasado mes de marzo.


Los últimos dos meses nuestras vidas han dado un giro de 180 grados. Términos como teletrabajo, confinamiento, cuarentena o videollamada se han convertido en usuales en nuestro día a día. No solo eso, también se ha visto alterada la forma en la que hemos hecho la compra y llenado la nevera. Nuevos hábitos de consumo que reflejan un tiempo, también, nuevo en el que los algunos productos han contado con un notable y destacado incremento en sus ventas. Te contamos todos los detalles.

Los datos que ha dado a conocer el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación son totalmente reveladores de lo que se ha cocinado dentro de nuestros hogares donde no han faltado los productos frescos. El consumo de hortalizas frescas y patatas ha contado con un incremento en la demanda del 18,6 %, con una aumento superior al 20 % en algunos productos como cebollas, lechuga/escarola o endivia y pimientos.

La carne también ha sufrido un importante incremento, un 16,3 % con un total de 214.014.750 kilos vendidos en marzo de este año frente a los 184.065.390 kilos del año pasado. Entre las preferencias de los consumidores, en primer lugar se sitúa la de vacuno, seguida por la de pollo y luego la de cerdo. Sin embargo, la carne de ovino/caprino y conejo ha sufrido una caída del 4,9 % y 2,4 %.

Las legumbres

Otro de los alimentos que se ha posicionado como estrella en nuestras despensas son las legumbres. Su consumo ha ascendido a 23.108.540 kg en el mes de marzo de 2020 frente a los 14.342.210 kg del año pasado. Lo que supone un crecimiento del 61,1 %. El consumo de arroz también se ha disparado. Si en 2019 se vendieron 15.846.400 kg, este 2020 se ha llegado a los 24.048.090 kg. Lo que supone un incremento del 51,9 %.

Mientras que los derivados lácteos han contado con una subida del 15,1 %. Ha aumentado la venta de leche líquida y derivados lácteos: 498.112.240 litros/kg en marzo 2020 frente a los 432.734.470 litros/kg en marzo del pasado año

Respecto a las frutas, su venta ha aumentado un 8,8 % en volumen, un crecimiento por debajo de la media total. Una de las más demandadas han sido los limones (27,3 %), las mandarinas (19,6 %) y las naranjas (10,4 %). Asimismo, destaca un crecimiento en manzanas (12,0 %) y peras (11,0 %).

En los relativo a los productos de pesca, su crecimiento ha supuesto un 4,7 % con respecto al mismo mes del año anterior y es menor con respecto a lo que crece en promedio total alimentación (15,4 %). Según los datos proporcionados por el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación destaca el consumo de producto congelado con un aumento del 27,0 %, mientras que los pescados frescos pierden un 0,8 % del volumen. En este segmento se intensifica también la compra de conservas de pescados/moluscos en un 21,1 %.

Con los bares cerrados, la venta de cerveza ha aumentado un (22,2 %) y la de bebidas alcohólicas se ha incrementado un (24,7 %). Asimismo, aumenta la presencia en los hogares españoles tanto de agua de bebidas envasadas (10,8 %), como de gaseosas y bebidas refrescantes (7,0 %), si bien su variación no supera la cifra media del total alimentación (15,4 %). Por su parte, la compra de huevos ha crecido un 21,5 % y el azúcar en un 37,0 %.

Estos datos responden al pasado marzo cuando el país enmudecía tras decretarse el estado de alarma ocasionado por la crisis sanitaria del coronavirus. El 14 de marzo, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, comunicaba a los ciudadanos que se hacía uso de este mecanismo, previsto en el artículo 116 de la Constitución, para garantizar la salud de las personas, la contención de la enfermedad y el refuerzo del sistema de salud pública. «Ponemos en el centro de nuestras prioridades la salud de las personas», recalcaba para frenar la propagación del temido virus.

Muchos son los que han encontrado en la cocina un tiempo de distracción en un periodo insólito y muy complicado de crisis en plena pandemia. Y es que en la segunda semana de confinamiento, el consumo de la harina se disparó por completo y subió un 196%. Un fiel reflejo de la actividad a la que dedicaban su tiempo los españoles confinados en sus hogares. Son muchos los que se han atrevido durante esta cuarentena a hornear un delicioso bizcocho, a amasar su primer pan o hacer unas apetecibles galletas. Atrás quedó la fiebre por el papel higiénico que dejaba los estantes de los supermercados completamente vacíos y sin existencias.