Desde que comenzó la crisis sanitaria, se han multiplicado las horas que las madres y padres pasan con sus hijos.


Ante este nuevo contexto, Pilu Hernández Dopico, maestra y CEO de El Pupitre de Pilu, lanza una pregunta: ¿Conocemos a nuestros hijos?

La experta insta a madres y padres a que, ahora que se pasa mástiempos con los hijos, fomenten la comunicación y, sobre todo, señala que es un buen momento para trabajar la autoestima de los más pequeños de la casa: “La comunicación es imprescindible, estamos echando la culpa de todo al Covid-19, pero no nos olvidemos que un niño con la autoestima baja ya la tenía antes, no es consecuencia del confinamiento.

No debemos confundir autoestima con estado de ánimo. Un día nos podemos levantar más desganados, desanimados, etc., pero eso no quiere decir que uno mismo piense que no es capaz de hacer algo o de llegar a ser alguien, eso es muy diferente”.

La maestra explica que la autoestima se trabaja desde pequeños e influye mucho el apoyo
familiar, la educación y, por supuesto, la enseñanza y las amistades, todo eso va forjando la
autoestima de cada uno, que va a la par con la personalidad.

Por ello, desde El Pupitre de Pilu dan diferentes consejos para todas las partes implicadas:
• Trabajar la baja frustración
• Alabar los éxitos.
• Corregir los fallos con ejemplos.
• Elogiar y no ridiculizar.
• Descubrir sus cualidades.
• Enseñarle sus puntos fuertes.
• Quererse a sí mismo.
• Educarle en comportamientos.
• Auto descubrirse.
• Alegrase de sus logros.
• Enseñarle a identificar bien cuáles son sus emociones y sentimientos.
• Respetar y valorar las opiniones propias y de los demás.
• Comunicación
• El ejemplo tiene más fuerza que las reglas, los niños se fijan sobre todo en sus mayores.
• Proponerse metas.
• Fomentar la autonomía personal.

También concreta que no debemos olvidarnos que el autoconcepto no se trabaja con
herramientas o actividades esporádicas, ”Hay que trabajarlo constantemente de una manera trasversal. El autoconcepto de un niño lo forjamos todos, familia, amigos, docentes, y se hace

con la palabra y el ejemplo, esa es la mejor herramienta. Cuando a un alumno que ha hecho mal una tarea le digo en vez de: ‘esto está mal’ y se la tacho, hay que darle la vuelta y guiarle por otro camino, darle recursos y enseñarle otra forma de hacerlo, por lo tanto le descubriré las cualidades y no los defectos”.

Para concluir Hernádez Dopico dice: “Familias y docentes tenemos que trabajar coordinados.

Es algo sencillo, cuando un niño tiene algún problema de autoestima siempre hay cambios en su estado de ánimo y/o personalidad. Los niños y no tan niños son libros abiertos”, y añade: “Sin lugar a duda, cada niño es único y debe tener su propio autoconcepto de sí mismo, todos tenemos que saber cuales son nuestras limitaciones”.