Ahora que las peluquerías acaban de abrir sus puertas, antes de poner nuestro look a punto, hay que conocer las medidas de seguridad frente al coronavirus


Desde que estalló la pandemia del coronavirus en nuestras fronteras, el trabajo de las peluquerías ha estado en el foco de atención de todos y no tanto por cuestiones de estilo. Todos hemos comprendido que es normal que las canas florezcan en nuestras cabelleras, que los peinados elaborados han dejado paso a una coleta o recogido y que los cortes de pelo deben esperar a que se recobra la normalidad. Sin embargo, si bien desde un principio al establecerse el estado de alarma se dijo que las peluquerías podrían prestar su servicio a domicilio siempre y cuando sea por cuestiones de higiene y hacia personas que tengan una situación de movilidad reducida.

Nada de cuestiones de belleza o cuidado personal. Hasta ahora. Ahora por fin ya podemos poner nuestros look a punto, pero siguiendo unas estrictas medidas de protección que nos ayude a no contribuir a un posible repunte de los datos de contagio. Y, para minimizar esta posibilidad, os ofrecemos una serie de consejos que cada uno, como clientes, debemos respetar y, de paso, asegurarnos de que se respete en los establecimientos. Unos lugares que, al igual que los centros de fisioterapia, las medidas de distancia social deben ser suprimidas mientras dure el servicio, pero que conlleva en sí otras prácticas que aseguren la protección tanto de los clientes como del personal.

A partir de este lunes 4 de mayo, las peluquerías y otros centros de belleza pueden abrir sus puertas, pero siempre con unas medidas restrictivas que eviten que las personas contraigan o propaguen el virus. Esto es acudir siempre al centro de belleza con cita previa, con guantes y mascarilla que deberán utilizar siempre en el interior del establecimiento, donde se ha restringido el aforo a un 30 por ciento de su capacidad.

Otras medidas de seguridad en las peluquerías

Aunque el Gobierno ya ha establecido las medidas de seguridad y protección de la desescalada en distintas fases, ahora que las peluquerías vuelven a abrir sus puertas, la Asociación Nacional de Perfumería y Cosmética Stanpa ha realizado su propia guía de recomendaciones para los profesionales del sector. Su objetivo es asegurarse que la reapertura de estos establecimientos sea de la manera más eficaz y segura posible, para que no se dé un paso atrás que vuelva a poner en un serio aprieto a los distintos establecimientos. Y es que este sector se ha visto muy perjudicado por ertes, recortes y medidas para minimizar el impacto económico a un gremio formado casi en su totalidad por autónomos.

En esta guía, se ofrecen desde los distintos elementos de comunicación que deben colocarse en el local para mantener informado a los clientes y al personal sobre las medidas de seguridad que deben respetar. También los pasos a seguir para realizar citas previas que asegure un aforo no superior al 30 por ciento y, dado el caso, cómo proceder en caso de que un cliente presente síntomas de coronavirus y hay que informar a las autoridades pertinentes.

Protección del cliente y el trabajador

El cliente deberá personalmente asegurarse de cumplir sus propias normas de seguridad y protección. Es decir, debe solicitar una cita previa, acudir puntual a la cita para evitar aglomeraciones, siempre llevar puestos los guantes y la mascarilla y respetar la medida de distanciamiento social de un metro y medio con el resto de clientes y personal. Pero, además de estas medidas propuestas por el Gobierno, hay otras que informan desde el citado organismo del gremio de las peluquerías:

  1. Adiós a las revistas y a las tablets en el local. Se recomienda no facilitar este material habitual en las peluquerías durante se mantenga el estado de alarma y dure la desescalada en fases.
  2. Se recomienda ofrecer mascarillas y guantes a los clientes si no cuenta con ellas, prohibiendo en todo caso a aquellos que no la lleven o se nieguen a utilizarla.
  3. Guardar en una bolsa de plástico individual todas las pertenencias del cliente, para así evitar que entre en contacto con cualquier superficie del local.
  4. Utilizar una bata o capa desechable para cada cliente.
  5. Tener siempre gel hidroalcohólico siempre a disposición del cliente y los trabajadores.
  6. Ya no se pueden utilizar dispensadores de agua común.
  7. Promover el pago con tarjeta, frente al dinero en metálico, para evitar el contacto con objetos que hayan podido estar en contacto directo con el virus.
  8. Nada de espacios de esparcimiento para los niños. El cliente acudirá solo a la peluquería y no podrá ser acompañado por un menor.
  9. Tomar la temperatura de los trabajadores para ver si se presenta fiebre superior a los 37,5 grados o si hay otros posibles síntomas de coronavirus.
  10. Los trabajadores no pueden tocar los objetos de sus clientes y tened ellos mismos su propio sistema de mascarillas, guantes y capas desechables.