Importante novedad normativa sobre cancelación de bodas durante el estado de alarma
Para dar respuesta a las principales cuestiones que se están planteando todas las parejas que han tenido que cancelar su boda por el estado de alarma decretado en España con motivo del coronavirus, reclamador.es señala que se debe tener en cuenta que el pasado 31 de marzo se publicó en el BOE el Real Decreto-ley 11/2020, en el que se modifica el artículo 36 de la Ley General de Defensa de Consumidores y Usuarios, que también es aplicable a ese día tan especial.

Catering, finca, restaurante…
El catering, finca o restaurante suele ser el desembolso más elevado en las celebraciones. Debido a ese elevado coste, las empresas contratadas para este fin suelen pedir a los contrayentes un adelanto como reserva, que en muchas ocasiones se llegaría a perder si la pareja decide no celebrar el evento, si bien, al tratarse de una circunstancia extraordinaria, en la que están prohibidos este tipo de actos sociales, los contrayentes que se hayan visto obligados a cancelar la celebración de su unión, pueden recuperar el dinero desembolsado en concepto de reserva o pago adelantado de la finca, restaurante, comida, etcétera.

Pero, explica reclamador.es, lo que dice la nueva regulación es que esa devolución, que implica la no celebración del evento, solo tendrá lugar cuando no existan alternativas, como por ejemplo el aplazamiento de la fecha, e incluso un bono o vale sustitutorio del precio.

Existe un plazo de 60 días para intentar llegar a un acuerdo y si no se alcanza, recalca la plataforma online de servicios legales, entonces deberán devolver el dinero en el plazo de 14 días, descontándose los posibles gastos en que hubiera incurrido el restaurante o finca, siempre que sean justificados.

Fotografía y vídeo
Lo mismo sucede con el fotógrafo, si bien si este tipo de servicios llevaba aparejado un
book pre-boda que, de haberse realizado, la empresa de fotografía deberá descontar de
las cantidades a devolver.

Si la celebración se pospone, el consejo es llegar a un acuerdo con la empresa de fotografía
y vídeo para que el contrato se celebre en la nueva fecha. Si ese día no fuera posible dar el
servicio de imagen contratado, la empresa de fotografía igualmente debería abonar a los
contrayentes las cantidades ya pagadas de servicios no disfrutados.
boda
¿Y los trajes?
Dado que, lo que como norma general se está produciendo es el aplazamiento de la
celebración, habitualmente, los contrayentes y las empresas en las que se han encargado
los trajes de ambos, están llegando a acuerdos para que estos comercios conserven los
trajes hasta nueva fecha, así como el pago total de los mismos.

Respecto a los trajes, hay que tener en cuenta que conllevan un trabajo previo de modelaje, corte y confección, que de haberse ya realizado la empresa puede repercutir a su cliente.

La “luna de miel”
Este tipo de viajes suelen ser contratados como paquetes de viajes combinados en
agencias. El Real Decreto-ley 11/2020 establece que los viajeros que vean su viaje
combinado cancelado con motivo del coronavirus, tienen derecho bien a solicitar el
reembolso de las cantidades abonadas bien a recibir un bono de un año de validez
por esa cantidad ya desembolsada y si pasado ese plazo, los viajeros no han hecho uso de
ese bono, tendrán derecho a solicitar entonces el reembolso, pero con un matiz importante:

la agencia solo procederá a la devolución del dinero de los viajeros cuando estas hubieran recibido las cantidades correspondientes de los proveedores.

Si se habían contratado hoteles de manera individualizada, dada la actual situación de
pandemia mundial y las restricciones de viajes, la plataforma online de servicios legales
recomienda contactar con el hotel o la agencia y solicitar la devolución de las cantidades ya
abonadas.

En cuanto a los viajes en avión, reclamador.es señala que la Comisión Europea ha
recordado que los viajeros tienen derecho bien al reembolso del billete, bien a un voucher,
pero la decisión debe ser del viajero y la aerolínea debe ofrecer dichas alternativas.

En relación a aerolíneas sin sede en la Unión Europea, que realizan vuelos internos en el
país de destino y que se rigen por el Convenio de Montreal, la reclamación es más
complicada, puesto que, pese a que el viajero puede ponerse en contacto con la compañía
aérea para solicitar su dinero, no podrá pedir que se ejecute el pago si la compañía aérea
no procede a realizar el reembolso.