El Hospital Universitario Niño Jesús ha querido compartir un decálogo paras que los padres sepan actuar para evitar rabietas y pataletas en sus hijos durante la cuarentena


La cuarentena por el coronavirus se ha establecido a nivel nacional bajo el estado de alarma para todos los ciudadanos, como única manera de tratar de frenar el contagio. Sin embargo, no todos sufren en la misma medida las consecuencias del confinamiento en casa, siendo los niños los que principalmente sienten la ansiedad y los estragos de esta extraordinaria situación. Esto se hace evidente en un aumento de su estrés, viéndose en actitud algo más irascible que aumenta en número y forma las rabietas y pataletas de los más pequeños. Una situación que hace que sus padres activen estrategias para minimizar estos momentos que, en un principio, pueden causar problemas en el hogar.

Conocer las herramientas para ayudar a los niños a que se mantengan distraídos, alegres y motivados durante estos días es de vital importancia, de ahí que surjan iniciativas que traten de ayudar a las familias a sobrellevar estos momentos. Unos consejos como los ofrecidos por el Hospital Universitario Niño Jesús, que ha compartido una serie de trucos para que las familias cuenten con la receta del éxito de la felicidad mientras aguardamos en casa.

  1. Mantenerles informados

Los niños saben que algo está sucediendo, pero no todos logran comprender la dimensión de la situación. Es importante dotarles de información veraz, pero acorde a su edad. Tienen que comprender por qué hay que estar en casa, qué es en sí la cuarentena y el motivo por el que se ha establecido, siempre tratando de no alarmarles de manera innecesaria. Por ello, se subrayarán los aspectos positivos, dejando a un lado o sin subrayar con ahínco las cuestiones negativas. Un punto en el que coinciden los expertos psicólogos es que la sobreinformación, especialmente en el caso de los niños, pero también en los adultos, es perjudicial, por ello, una vez que se les haga entender lo que sucede, tratar de evitar que se expongan de manera excesiva a la información. Importante, mantenerles alejados de los bulos. Así, desde el Hospital Universitario Niño Jesús se propone “abordar con él o con ella sus preocupaciones e intenta que no estén recibiendo constantemente información del estado del Covid-19 por medio de noticias, oyéndote hablar por teléfono, etc”.

  1. Saber que están ayudando a los abuelos

Los niños son solidarios por naturaleza y el saber que con su compromiso de quedarse en casa están ayudando a las personas mayores a que estén sanos seguramente les hará tranquilizarse. El respeto por sus abuelos y saber que ellos son las personas más amenazadas por el coronavirus les ayudará a comprometerse con la causa y respetar en mayor medida las normas de confinamiento y, con ello, las normas del hogar de no tener pataletas innecesarias.

  1. Ayudarles a expresar sus sentimientos

Los niños lo pasan especialmente mal al estar encerrados y tener prohibido compartir ocio con sus amigos o en espacios abiertos tan comunes para ellos como parques y centros de recreo. Por ello, es vital brindarles la oportunidad a que expresen lo que esta situación les provoca para que se reduzca su ansiedad y nerviosismo. Con ello, las pataletas bajarán en número y también en intensidad. Pero esto es trabajo en equipo y los padres deberán realizar “una escucha activa y actitud de comprensión”.

  1. Su ansiedad es reflejo de la nuestra

Hay que entender que los niños son esponjas y mostrar ansiedad delante de ellos les afectará en la misma medida. Por ello, desde el Hospital Universitario Niño Jesús animan a los padres a tratar de minimizar esa exposición de los niños a situaciones de estrés, teniéndoles en un “clima de calma y cariño”, para que ellos también aprendan a “lidiar con las emociones que les perturban”. Esto les ayudará a vivir en una burbuja de felicidad que minimice su ansiedad y, con ello, por supuesto también sus rabietas.

  1. Hacerles partícipes de las videollamadas

Los niños también necesitan tener contacto con el mundo exterior más allá de las paredes que limitan su realidad, por ello, las videollamadas son muy importantes. Conocer que todos sus seres queridos están bien y que tengan momentos de esparcimiento con ellos, aunque sea por teléfono, les permitirá a relajarse y evadirse de la situación que les rodea. Si es posible, brindarles incluso la oportunidad de hablar con sus amigos del colegio. Entre ellos se entienden mejor que nadie.

  1. Respetar las rutinas

Una rutina es clave para que la situación de confinamiento no se les haga caótica y den lugar a momentos de pataletas que crispen los nervios de los padres. Por ello, se recomienda fijar una rutina que sea lo más similar a la que mantenían cuando podían salir de casa sin problemas. Para ellos es vital “establecer horarios de sueño, comidas, estudio y juegos”.  También de aseo diario. Un detalle importante es evitar que estén todo el día en pijama, la ropa de calle -preferentemente cómoda- les ayuda a que entiendan los distintos momentos del día.

  1. La televisión es inevitable

Aunque siempre se ha recomendado limitar las horas de exposición de los niños a la televisión, en tiempos de necesidad, ayudan mucho. Si se mantienen entretenidos las oportunidades de que surjan rabietas y pataletas se minimizan. Eso sí, hay que combinar las horas frente al televisor con actividades creativas que estimulen su cerebro y fomenten su aprendizaje. Pero la tele, aunque ahora sumen más horas, es normal y no hay que sentirse mal por recurrir a este recurso.

  1. No olvidarse del deporte

No hay que dejar a un lado los momentos en los que se ponga en marcha su actividad física. Se pueden realizar ejercicios a modo de juegos que les ayudará a desfogar energía, aunque sea en casa y en espacios reducidos. Si son ejercicios en familia, mejor que mejor, ya sean “coreografías o saltar”, así como actividades de relajación para niños.

  1. Relajar en cierta medida algunas normas

Aunque las normas son un pilar importante en el desarrollo de los niños, hay que entender su situación de ansiedad y relajar en cierta medida las normas más estrictas. Se pueden encontrar más irascibles y demandar más atención por parte de los adultos, por eso desde el Hospital Universitario Niño Jesús recomiendan ser más permisibles ante situaciones que antes conllevarían una regañina. Son niños y necesitan jugar, gritar, saltar, correr… cosas que en el día a día pueden estresarnos, pero que les ayuda a ellos a reducir el estrés. Todo mejor que una rabieta que crispe los nervios.

  1. Aplaudir a los sanitarios

Hacerles formar parte de la situación contra el coronavirus y ofrecerles esa visión más positiva está el reconfortante instante de los aplausos desde el balcón. Ver a toda la comunidad unida por un mismo sentimiento les hará recapacitar sobre la necesidad de aportar su granito de arena. Y sin con ello logramos calmar sus deseos de una pataleta, mejor que mejor.