A la hora de crear una canción, necesitamos algunas técnicas y métodos musicales. Te los mostramos a continuación para que puedas dedicar a alguien esa canción que tienes en mente.


La música despierta en nosotros emociones y sentimientos indescriptibles. Es capaz de hacernos llorar o reír, de recordarnos momentos concretos o incluso personas. Es por eso que a todos nos gusta escuchar canciones y sentir cómo se nos pone la piel de gallina mientras suenan sus notas.

A veces no nos basta con escucharlas, sino que, además, queremos ser nosotros mismos quienes las compongan. Aunque puede resultar complicado, si se tienen claras las técnicas y las estructuras, es muy sencillo. Tan solo necesitarás algo de inspiración y muchas ganas de crear.

Cómo componer una canción

Para empezar, tienes que elegir qué instrumento va a sonar en tu canción. Lo mejor es que te centres en uno que sepas tocar y con el que te sientas cómodo, ya puede ser la guitarra, el piano, la flauta, un sintetizados, o cualquier otro instrumento musical que se te ocurra.

Olvídate de la letra por un momento y céntrate tan solo en si la melodía va a tener letra o no, para saber si tiene que ajustarse al canto. Además, tienes que pensar en qué sentimientos y emociones quieres transmitir. Es muy importante que tú sientas lo que quieres provocar en los demás, ya que si tú no lo percibes, los demás tampoco lo harán.

A continuación, tendrás que decidir qué va en cada parte de la canción, y para ello tienes que conocer bien su estructura. Las canciones se componen de:

  • Versos: no son repetitivos, sino que van variando siempre que aparecen, bien a través de la letra, o bien a través de la música.
  • Puente: se ubica normalmente entre un verso y un coro, o viceversa. Es una parte de la canción totalmente distinta al resto, y en la que suele florecer la emoción.
  • Coro o estribillo: es la parte que aparece varias veces en la canción.

También es importante que sepas que todas las canciones tienen un ritmo o melodía, que es lo que se tararea, y un rango de notas en el que se desarrollan. Por ejemplo, si la melodía es ascendente (do re mi), la clave indica si es un do alto o un do bajo, es decir, si es una nota más aguda o más grave.

Las canciones, además, deben tener un gancho, que es una parte muy reconocible de la canción, por la que la gente sepa identificarla en cualquier parte, incluso sin haber escuchado ni una palabra de la letra. Muchos compositores incluyen el gancho al principio de la canción para enganchar al oyente desde el inicio, pero otros suelen incluirlos, por ejemplo, en solos de guitarra casi al final de la canción.

Después, cuando tengas tu melodía, tu clave y tu gancho, tan solo tienes que seguir los siguientes pasos:

  • Piensa en los primeros acordes que quieres que tenga tu canción, y cuando los tengas piensa en el resto. Si no se te ocurre cómo puedes componerla, puedes inspirarte poniendo una grabadora e improvisando un rato. Después escucha lo que has grabado y elige lo que más te guste.
  • Crea estructuras con los acordes y únelos. Tienes que componerlos de modo que creen una armonía. Por ejemplo, empieza a escribir el verso y el coro, y distribúyelos adecuadamente para que transmitan lo que tienes en mente. Puedes buscar en Internet las estructuras base que existen para los distintos géneros, o crear una estructura desde cero.
  • Por último, si quieres que la canción tenga letra, es hora de escribirla.

Escribir la letra de una canción

Una vez que tengas el ritmo y la melodía de la canción, puedes añadirle la letra. Para hacerlo, puedes seguir la siguiente guía:

  • Haz una lista con las ideas que se te ocurran y empieza a escribir a partir de ahí. Muchas veces pensamos que una idea es ridícula o absurda, y acaba siendo muy útil para establecer la base de la canción. En esta parte es importante que desarrolles la historia de la canción.
  • Conforme vayas escribiendo la canción, ve adaptándola a la melodía mientras la tarareas, para comprobar si casan bien o no.
  • Adapta la letra a cada estructura de la canción, es decir, al verso, al puente y al estribillo. No te olvides de que el verso debe ser variante, y el coro debe repetirse.

Cómo superar un bloqueo creativo

Si te sientes vacío de inspiración y con dificultades para crear tu composición, lleva a cabo los siguientes consejos:

  • Imita: aunque no lo creas, imitar el estilo de otros compositores o cantantes es muy interesante y útil, ya que nos ayudará a aprender a componer, a conocer algunos trucos y a mejorar. Saber por qué es tan buena una canción nos servirá a nosotros para crear grandes éxitos. El secreto es que, en esas imitaciones, tú les des tu toque personal, algo que sea completamente distintivo y característico tuyo. No sería la primera vez que escuchas una canción cuya versión es mejor que la original.
  • Usa la estructura narrativa clásica: todas las historias tienen un inicio, un nudo o conflicto y un desenlace. Una canción puede ser exactamente igual, así que puedes utilizar tus canciones para contar las historias que te apetezca, ya pueden ser personales como ajenas o incluso inventadas. Tan solo tendrás que adaptar la melodía a la historia que estás contando, para que ambas transmitan algo acorde.
  • Estudia los éxitos musicales de todos los tiempos: te darás cuenta de que tienen algunas características comunes. Harás grandes descubrimientos que seguramente no conocías, tan solo con escuchar las canciones e investigar un poco sobre ellas.
  • Intenta trabajar con otro músico: en todas las artes, es muy inspirador trabajar con otras personas que se dediquen a ello. Por esto deberías intentar crear música con más gente.
  • No te preocupes si no obtienes el resultado esperado a la primera, es normal que tengas que componer varias canciones hasta llegar a una que sea redonda, y que te convenza plenamente, con la que estés del todo satisfecho.
  • Aprovecha las oportunidades que ofrece Internet para inspirarte, conocer a otros músicos e incluso obtener ayuda.