Cambios de horarios, de obligaciones… La readaptación  a la vida laboral puede traerte tristeza y
algo de apatía. Retoma el ritmo con alegría y… ¡Evítala!.


En primer lugar debes saber que no se trata de una enfermedad. El síndrome o depresión posvacional es un proceso de adaptación a la vida laboral después de un periodo vacacional que, para algunas personas, puede ser difícil, causándoles cierto bajón emocional.

Pero no te preocupes mucho, la vuelta a la rutina no es tan grave y puede sobrellevarse mejor si sigues estos pequeños tips. ¡Toma nota!

Vuelve unos días antes

No vuelvas de tus vacaciones justo el día anterior a la vuelta al trabajo. El ritmo es totalmente diferente y pasar de uno flexible y sin horarios a otro más rígido y estipulado es un cambio demasiado brusco. En la medida de lo posible intenta regresar al menos 2 días antes, de esta forma podrás reorganizar tu vida y tus tiempos con tranquilidad.

Intenta regular tu horario

Vuelve a recuperar tus horarios cuanto antes. Es complicado regular tu biorritmo al de la rutina diaria si has estado muchos días de vacaciones, pero procura irte a la cama y hacer todas tus comidas siempre a la misma hora, para que el cuerpo se habitúe.

Habla de tus vacaciones

Comparte tus experiencias de verano con los compañeros, crearás un buen ambiente de inicio laboral. Eso sí, cuando te pregunten qué tal tus vacaciones no digas: “cortas, ahora otra vez a la carga”. Mejor sustitúyelo por: “divertidas. Ahora con fuerza para empezar de nuevo”. El léxico que usamos puede convertirse, inconscientemente, en nuestro aliado.

Tómatelo con calma

Retoma el ritmo sin prisa, pero sin pausa. Y no te lleves trabajo a casa, recuerda que te estás adaptando. Aunque te veas desbordada, poco a poco irás retomando tu ritmo. Si no lo haces, lo que le estás diciendo a tu cerebro es: “no voy a ser capaz de sacar todo adelante” y eso te llevará a una desconfianza personal, baja autoestima y frustración.

No te olvides de hacer deporte

Sola o acompañada, pero haz deporte. El ejercicio posee un efecto similar al de la terapia psicológica y algunos antidepresivos, ya que libera endorfinas (las sustancias encargadas de la felicidad) y oxigena el cerebro.

Hay alimentos que te ayudan

Los frutos secos y el pescado azul son ricos en ácidos Omega-3, que tienen cualidades antidepresivas. Opta por las nueces, el atún y el salmón. También el chocolate negro aumenta los niveles de serotonina, que con la depresión, bajan.

Test: Cómo saber si sufres SÍNDROME POSTVACACIONAL

1 – El día antes de reincorporarte, ¿te sientes especialmente baja de ánimo?
a) Muchísimo. Me pongo nerviosa al pensar en la vuelta.
b) Me afecta, pero ¡ya llegarán otra vez las vacaciones pronto!
c) No. Pienso en las próximas vacaciones, en los fines de semana, en los puentes…

2 – ¿Sueles regresar de tus vacaciones unos días antes?
a) Siempre. Me gusta estar descansada antes de empezar la rutina.
b) Intento volver un día antes, así me voy haciendo a la idea.
c) Apuro hasta el último segundo.

3 – ¿Consigues conciliar el sueño tras las vacaciones?
a) No. Me cuesta mucho dormir por las noches.
b) Algunos días me dan las ‘mil’ sin poder dormirme.
c) Duermo muy bien. La vuelta al trabajo no me quita el sueño.

4 – ¿Tienes falta de apetito?
a) Sí. No tengo ninguna gana de comer.
b) Sí. Me afecta la vuelta al trabajo y se me ha quitado el apetito.
c) Como como una lima. No hay nada que me quite el hambre.

5 – ¿Echas de menos la siesta?
a) Mucho. Añoro aquellas siestas tan largas de mis vacaciones.
b) Sí. En lugar de echarme la siesta, veo un rato la televisión después de comer.
c) En absoluto. Para mí la siesta es una pérdida de tiempo.

Soluciones

MAYORÍA DE A. Tienes tendencia a la pereza, haz un esfuerzo para sobreponerte. Intenta no dar demasiadas vueltas a las cosas y distráete con actividades.

MAYORÍA DE B. Eres realista y sabes que todo en la vida son ciclos. Aún así te inclinas a la tristeza, pero no te costará mucho acomodarte a la rutina.

MAYORÍA DE C. Eres mucho más enérgica de lo que crees. Tienes una perfecta capacidad para acoplarte rápidamente al trabajo y a la vida doméstica.