El sueño de muchas mujeres (y hombres) es ser guap@s, delgad@s, perfect@s… Pero ¿de verdad vivimos dominados por el físico? Ha llegado el momento de empezar a trabAjar nuestra belleza interior.


Dejemos una cosa clara: nunca vamos a gustarle a todo el mundo, eso es algo imposible. Así que asumiendo esa premisa, lo que tienes que hacer es gustarte a ti mismo. Pero eso es mucho más fácil de decir que de hacer.

La confianza y seguridad hay que trabajarla día a día y eso no es cuestión de tener una talla determinada o más o menos kilos, que es el caballo de batalla de muchas mujeres, y no pocos hombres.

Apúntate al Body positive

Sabemos que sentirnos a gusto con nuestro cuerpo es fundamental para ganar autoestima, y de ahí el auge en los últimos años de movimientos como el Body positive, que pretende normalizar todo tipo de cuerpos y actitudes: da igual que seas gorda o flaca, alta o delgada, tengas estrías, cicatrices o acné. Nada de eso te define como persona y no debe condicionar tu vida.

Nuria Andreu, experta en inteligencia emocional y también con su propio canal en Youtube con 180.000 seguidores, acaba de publicar un libro ¡Despierta! Todo empieza en ti (Ediciones Martínez Roca). En él se muestra rotunda: “Tú eres la persona más importante, con la que vas a compartir el resto de tu vida. Viniste a ser feliz, no te distraigas buscando en el exterior algo que solo encontrarás en ti”, dice.

Somos nuestro peor enemigo

Eso es algo en lo que coinciden todos los expertos, la necesidad de cambiar la perspectiva que tenemos de nosotros mismos, porque a veces somos nuestros peores críticos y consejeros.

Puede parecer una obviedad pero cuando una persona se muestra segura de sí misma, los demás tienden a valorarla más y a verla tal y como ella misma se proyecta.

Aprenderás con los años

Por desgracia eso es algo que solemos aprender con los años, después de pasar gran parte de nuestra adolescencia y juventud preocupados por nuestro aspecto, por no estar nunca a la altura de los cánones de belleza establecidos.

Y se nos olvida algo importante, esa belleza ideal es siempre subjetiva y cambia según las épocas y las culturas.

Asume las cosas buenas

Por eso te proponemos un ejercicio: escribe tres cosas que te gusten de ti pero que no tengan que con tu aspecto físico.

Y luego di tres cosas que te gustan de tu cuerpo… porque seguro que las hay, no lo dudes.
Y ya, si te animas, mírate en el espejo, dilas en voz alta y sonríe. Nuestro cerebro no distingue entre una sonrisa auténtica y una falsa y está demostrado (como vemos en este mismo número) que la risa tiene beneficios psicológicos.

atractiva

Sin culpas

Y eso nos lleva al siguiente punto: no te castigues. En vez de sufrir regodeándote en lo que no te gusta de ti, apuesta por tus puntos fuertes y al final esas cosas que te parecen tan terribles, esos supuestos defectos, dejarán de serlo. Recuerda que no eres un objeto estropeado o dañado: no hay nada malo en nosotros.

Sabemos que la perfección no existe, así que no podemos pretender ser perfectos en esta vida.

Solo nos queda ser auténticos y mostrarnos tal y como somos. Porque no sirve de nada fingir ser una persona que no eres para buscar la aprobación de los demás.

Confía en ti

No renuncies a tu personalidad para contentar a nadie. Sé tú mismo porque ahí empieza la auténtica belleza. Con eso no decimos que no haya que cuidarse, ojo, porque la salud es lo primero, pero no hay que caer en la tiranía de la imagen.

Sentirte a gusto con tu cuerpo es fundamental para ganar autoestima y esa confianza que nos hace tan atractivos a los ojos de los demás.

Antoine Saint Exupéry, el autor de El Principito, lo resumió perfectamente: “Lo esencial es invisible a los ojos”. Y Disney, en La bella y la bestia lo confirmó cuando dijo que “La belleza está en el interior”. Así que, a quererse más y mejor desde hoy.

Las famosas dan ejemplo

La cantante y actriz Demi Lovato ha sido una de las últimas en sumarse a la campaña de reivindicar la belleza natural. Tras sufrir durante años la presión de estar delgada y perfecta, abusando de dietas e incluso poniendo en riesgo su salud, ahora ha decidido posar en sus redes sociales tal cual es. Y quiso enviar un mensaje a todas las mujeres.

Demi posó en biquini, y sin ocultar su celulitis. “Este es mi mayor miedo. Estoy literalmente muuuy cansada de estar avergonzada de mi cuerpo, editándolo para que otros piensen que soy SU idea, pero no soy yo. Así que aquí estoy, sin vergüenza, sin miedo y orgullosa de ser dueña de un cuerpo que ha luchado tanto y que me seguirá sorprendiendo cuando algún día sea madre”, dijo.