¿Funcionan las cremas antiedad? ¿Qué ingredientes deben contener para combatir las arrugas? ¿Existen alimentos que retrasan el envejecimiento? Y el bótox… ¿es cierto que rejuvenece tanto el rostro? Te desvelamos, uno a uno, los secretos de la eterna juventud.


Conforme pasan los años y envejeces, la piel se vuelve más vulnerable y se producen cambios en su estructura. Esto se debe tanto a factores externos como a tu estilo de vida, y a otros que no puedes cambiar, como la genética. Sin embargo, si no la cuidas adecuadamente acabará delatando tu edad o, incluso, te hará parecer mayor.

Dime que edad tienes…

A los 30 años, el trabajo de las células de la piel comienza a ralentizarse, sobre todo en la segunda mitad de la década. Además, los problemas de deshidratación son más acuciantes y, si se gesticula mucho, las primeras líneas de expresión empiezan a tomar asiento. A los 40 años, las pequeñas arrugas se transforman en surcos definidos y los cambios hormonales que la mayoría de mujeres sufre en esta década, deja huellas en la piel, ya que es más vulnerable a sufrir alteraciones como las manchas cutáneas.

A partir de los 50 años, el colágeno y elastina disminuyen, provocando que la piel se afine. Además, también se pierde firmeza y elasticidad, se acentúan las arrugas de expresión, aparecen arañas vasculares y más manchas oscuras. Pero tranquila, puedes ganarle la batalla al paso del tiempo e incluso quitarte años de encima.

¿La clave? Elegir correctamente los cosméticos que utilizas. Eso sí, para saber si las cremas que usas en casa son apropiadas para ti, debes conocer qué ingredientes lleva el producto.

Colágeno

Los beneficios del colágeno se han puesto de moda en los últimos años, sobre todo en el campo de la cosmética. Sin embargo, su importancia va todavía más allá, ya que éste también es fundamental para que nuestro organismo funcione correctamente y se mantenga sano y fuerte.

¿QUÉ ES?

El colágeno es una de las proteínas más abundantes de nuestro cuerpo, ya que supone aproximadamente el 30% del total de nuestro organismo. Está presente en la piel, cartílagos, huesos, ligamentos y tendones.

¿POR QUÉ ES TAN IMPORTANTE?

Junto con la elastina, el colágeno es el responsable de aportar firmeza a la piel, así como de evitar la aparición de líneas de expresión y arrugas, falta de luminosidad y otras lindezas que nos hacen perder frescura y parecer mayores. Pero no solo eso, el 95% de los
cartílagos que tenemos en nuestro cuerpo están formados de colágeno, por lo que si sufren algún tipo de daño (contusiones, lesiones, etc.) son reparados gracias a la función de esta proteína. ¿Más? También contribuye al fortalecimiento de los huesos, las uñas y el pelo.

¿CÓMO SE OBTIENE?

Las personas tienen la capacidad de generar su propio colágeno naturalmente, pero su producción disminuye por factores como la edad. A partir de los 25 años se pierde alrededor de un 1,5% de colágeno anualmente y, a los 40, los fibroblastos producen la mitad de colágeno que en la adolescencia. Esta pérdida forma parte del proceso natural de envejecimiento, sin embargo, hay ciertos factores que pueden acelerar aún más el desgaste, como el estrés, el tabaco, una mala alimentación, la falta de sueño o una inadecuada exposición al sol.

¿CÓMO PODEMOS EVITAR PERDERLO?

Alíate con las cremas

Hoy en día existen muchas cremas que contienen biosferas de colágeno, capaces de infiltrarse en la epidermis y multiplicar su propio volumen consiguiendo rellenar y reducir las arrugas, mejorar la elasticidad y aportar un extra de hidratación a la piel. Eso sí, debes ser constante y acompañar su aplicación diaria de una correcta limpieza.

Haz ejercicio regular

Realizar ejercicio moderado de forma regular, como caminar a paso ligero durante 30 minutos todos los días, promueve el flujo sanguíneo, la secreción de hormonas y la oxigenación, lo que se traduce en un aumento de esta proteína.

Mantente hidratada

Si la hidratación desciende, las fibras se apelmazan y las funciones de entrada de nutrientes y salida de desechos se dificulta, acelerando el envejecimiento de las fibras de colágeno. Por ello, es fundamental tomar 2 litros de agua al día. Si te cuesta también puedes recurrir a los zumos naturales.

Controla el azúcar

Tomar a diario bollería industrial, galletas, caramelos, chocolate, refrescos etc., hace que aumente rápidamente la glucosa en sangre. Ese exceso de azúcar se engancha a algunas proteínas, como la elastina y el colágeno, consiguiendo volverlas rígidas y endurecerlas.

Ten cuidado con el sol

La exposición al sol es una de las causas principales de la pérdida de colágeno. Por eso hay que evitar las horas centrales del día y utilizar siempre crema de protección solar alta. Eso sí, recuerda aplicártela al menos 30 minutos antes de salir de casa y repite su uso cada 2 o 3 horas, ya que es cuando empieza a disminuir su eficacia.

Duerme bien

La hormona relacionada con el sueño, la melatonina, tiene un gran poder antioxidante y antiinflamatorio, que ayuda a reducir los signos de la edad. Pero, además, dormir al menos 7 horas al día, aumenta la hormona del crecimiento, lo que mejora la síntesis del colágeno.