Si la tapicería de tu sofá de tela está muy sucia por el uso que le das a diario, no te preocupes, te traemos los mejores remedios caseros para eliminar las manchas más difíciles y dejarlo como nuevo.


En el sofá pasamos gran parte de nuestro tiempo: comemos, vemos series, los niños saltan, las mascotas se tumban… Es normal que, por todo el uso que se le da, vaya acumulando suciedad y que aparezcan manchas.

Los hay de distintos materiales: piel, terciopelo… pero, sin duda, el más común es la tela. Además, resulta que es uno de los materiales de los que es más complicado eliminar las manchas, pero no es imposible. Sigue leyendo para saber cómo dejar bien limpio tu sofá, sin rastros de todo lo que ha pasado por ahí.

Vinagre y bicarbonato

Para empezar, debes comprobar si tu sofá es de los que se le puede quitar la funda y lavarse en la lavadora, pues te ahorrarás más de un quebradero de cabeza. Si es así, es tan sencillo como utilizar un quitamanchas efectivo y poner las fundas en la lavadora. No obstante, no siempre es así, así que te enseñamos remedios caseros para quitar las manchas, como el vinagre y el bicarbonato.

Para quitar las manchas con vinagre y bicarbonato, sigue los siguientes pasos:

  1. Pon un litro de agua templada en un recipiente, y vierte un vaso de vinagre y una cucharadita de bicarbonato.
  2. Mezcla muy bien los productos hasta que estén disueltos, y humedece un paño limpio con el líquido resultante.
  3. Con el paño humedecido, limpia el sofá de tela en movimientos circulares, incidiendo especialmente en las zonas que estén más sucias o donde haya más manchas.
  4. Asegúrate de pasar el paño por toda la tapicería para que el resultado quede uniforme.

No eches el vinagre directamente sobre el sofá creyendo que así saldrán las manchas antes: por el contrario, no desaparecerán y además inundarás la casa y el sofá con un fuerte olor a vinagre.

Percarbonato de sodio

El percarbonato sódico es un compuesto de la familia del carbono. Se encarga de limpiar, eliminar el olor, descalcificar, blanquear y eliminar las manchas de forma natural. Por ser blanqueador, es especialmente útil para los sofás blancos.

  1. Para empezar, llena un cubo con un litro de agua y añade un par de cucharadas de percarbonato de sodio.
  2. Disuelve la mezcla y moja con ella un trapo limpio.
  3. Con el trapo ya humedecido, aplica la disolución por el sofá, haciendo énfasis en las manchas. Tienes que dejarlo actuar entre 5 y 10 minutos.
  4. Para quitar el percarbonato del sofá, frota con un cepillo de cerdas blandas. Si quedan restos, puedes eliminarlos con abundante agua y esperar a que todo esté bien seco antes de sentarte de nuevo.

Aunque no te suene el nombre, el percarbonato de sodio lo puedes encontrar en cualquier supermercado. Su aspecto es parecido al del bicarbonato, y lo encontrarás así en las estanterías.

Sal

La sal es muy práctica para quitar las manchas de grasa.

  1. Limón y sal, esa es tu salvación. Exprime el zumo de tres limones y añádeles un poco de sal. Mezcla hasta que todo esté bien disuelto.
  2. Moja un paño limpio con la mezcla y frótalo contra las manchas del sofá. También tienes que dejarlo que actúe durante unos minutos sobre las manchas de suciedad.
  3. Por último, aclara con abundante agua y deja pasar el tiempo hasta que el sofá quede totalmente seco.

Agua oxigenada

Te recomendamos que utilices agua oxigenada si las manchas que quieres eliminar son de sangre o sudor. Eso sí, deberás tener mucho cuidado a la hora de utilizarla, ya que puedes estropear algunos tejidos delicados.

  1. Para reducir la efervescencia del agua oxigenada, mézclala con un poco de agua.
  2. Con la ayuda de un trapo limpio, aplica la mezcla por todo el sofá, haciendo hincapié en las zonas más sucias.
  3. Deja actuar la solución durante varios minutos y, después, retírala con un paño humedecido con agua.
  4. Deja que se seque el sofá antes de volver a sentarte.

Limpieza en seco

La limpieza en seco es altamente recomendable si tu sofá se encuentra en una habitación o zona muy húmeda y con pocas corrientes de aire que permitan que se seque correctamente. Si vas a optar por la limpieza en seco, sigue los siguientes pasos:

  1. Coge la aspiradora y limpia toda la tela del sofá de los restos más visibles, como migas y trozos de alimentos.
  2. Evita aplicar agua o componentes húmedos. Opta por aplicar bicarbonato como hemos explicado anteriormente, o algún spray que cree espuma.
  3. Aplica el producto sobre las manchas y, para eliminar los residuos, utiliza un cepillo limpio. Si todavía quedaran restos, puedes quitarlos con un trapo que esté totalmente seco.

Amoniaco

El amoniaco es un fuerte desinfectante, por lo que debes utilizarlo solo en caso de que tu sofá esté muy sucio. Es un producto perfecto para combatir las manchas más difíciles de eliminar. Para utilizarlo con seguridad, sigue los siguientes pasos:

  1. Nuevamente, aspira la tela del sofá para eliminar la suciedad más visible y el polvo.
  2. En un recipiente, echa bastante cantidad de agua templada y un chorro de amoniaco.
  3. Para limpiar el sofá, sírvete de una esponja o un cepillo de cerdas suaves, que podrás encontrar en cualquier tienda o droguería y te servirá para distintos tipos de tejidos.
  4. Limpia todo el sofá, asegurándote de que has cubierto todas las zonas para que el resultado sea uniforme.
  5. A continuación, moja un trapo limpio en agua tibia, y elimina los restos de amoniaco del sofá. La suciedad irá desapareciendo de la tapicería del sofá y se irá quedando en el trapo.
  6. Ventila muy bien la sala para eliminar los vapores del amoniaco y para que se seque muy bien el sofá.

Finalmente, y como último consejo, te recomendamos que todos estos trucos los pruebes previamente en una parte más escondida del sofá, para comprobar que no lo decolorará.