En este artículo te mostramos las mejores técnicas para dejar impolutas tus monedas y poder conservarlas intactas en el tiempo.


La numismática aquella disciplina que estudia las monedas y las medallas, sobre todo las antiguas. En España hay una amplia colección numismática, pues llevamos conservando monedas y medallas desde el siglo VI a.C. hasta el día de hoy. Es por esto que es una de las colecciones más destacadas a nivel mundial.

Pero en la numismática no sólo se conservan monedas, sino también otros objetos cuyo manejo y fabricación estaban vinculados a los usos habituales de la moneda. Es el caso de las fichas, las balanzas, las pesas dinerales y comerciales, las matrices y los cuños, por ejemplo.

Puede que con toda esta información te haya entrado el gusanillo por coleccionar monedas. Por eso es importante que sepas que es esencial que se mantengan en buen estado, ya que si están deterioradas pueden perder su valor. Es normal que, con el paso del tiempo y con el uso, las monedas acumulen bacterias, suciedad y óxido. Además, las monedas pasan por distintos sitios y distintas manos, y por eso el riesgo de deterioro aumenta.

Para limpiar las monedas, debes hacerlo con mucho cuidado, tanto si lo haces con productos caseros como si lo haces con químicos, ya que es fácil que estropees la moneda, sobre todo si ésta es antigua. Es más, si la moneda es muy antigua, lo más recomendable es que no la limpies.

Cuándo limpiar una moneda

Las monedas más antiguas, por lo general, tienen una capa de pátina. En este caso no es recomendable que las limpies, ya que esta capa les dará valor.

La pátina es una capa fina de óxido, de un color verdoso, marrón o morado, que se suele formar en los metales (como el bronce, el cobre o la plata, de los que están hechos las monedas) por la humedad del ambiente y por la corrosión por el paso del tiempo.

La razón por la que no debes limpiar la pátina de las monedas es porque los verdaderos coleccionistas valoran mucho esta huella que deja el tiempo en ellas, ya que tienen más aspecto de antiguas. De hecho, algunos coleccionistas se niegan a comprar monedas si no tienen pátina, pues consideran que no lucen antiguas y que se les ha hecho una limpieza innecesaria.

Pero no solo debe preocuparnos la pátina. Puede que, cuando limpiemos las monedas, las rayemos o las desgastemos por los productos que utilizamos, así que antes de nada, hay que valorar muy bien si realmente queremos limpiarlas o no. No obstante, si la suciedad que tiene la moneda es la que se genera por el contacto y la manipulación, sí que puedes limpiarlas. Te dejamos los mejores trucos para no estropearlas y dejarlas impolutas.

Utiliza agua y jabón

El agua y el jabón es un método poco abrasivo, fácil y rápido para limpiar tus monedas, que no las dañará y las dejará relucientes.

  • Llena un recipiente con agua muy caliente y añade un poco de lavavajillas. Este es el mejor jabón que puedes utilizar, ya que es desengrasante.
  • Remueve el agua hasta que esté bien mezclada con el jabón.
  • Pon en el recipiente las monedas, sin acumularlas unas sobre otras.
  • Déjalas ahí durante algo más de treinta minutos.
  • Saca las monedas y límpialas una a una con un trozo de papel de cocina o con un algodón. Verás como va desapareciendo toda la suciedad.

Si las monedas son de plata o de oro, puedes utilizar un cepillo de dientes que ya no utilices para poder frotarlas bien y quitar absolutamente todos los restos de suciedad.

Puedes repetir el proceso tantas veces como sea necesario hasta que estén completamente limpias.

Mezcla alcohol y sal

Este método es muy efectivo para limpiar las monedas. Para llevarlo a cabo tienes que:

  • Echar en un recipiente tres cucharadas de sal y un vaso y medio de alcohol.
  • Diluir la sal en el alcohol todo lo que puedas.
  • A continuación, introduce las monedas en la mezcla, y déjalas unos cinco o seis días en remojo. Si no están muy sucias, con un día será suficiente.
  • Pasados esos días, aclara las monedas, a ser posible con agua destilada, que hará que no quede nada ni de alcohol ni de sal, y además no contiene cloro.
  • Seca las monedas con un algodón o un trozo de papel de cocina.

Vinagre

El vinagre es muy utilizado en la limpieza, y es que viene muy bien para quitar el óxido.

  • Pon las monedas debajo de un chorro de agua fría del grifo para que se vaya la capa más superficial de polvo y suciedad.
  • En un recipiente, pon agua caliente y vinagre a partes iguales.
  • Introduce las monedas en el recipiente y déjalas ahí durante media hora.
  • Sácalas y ponlas en remojo en agua fría para que se aclaren.
  • Límpialas y sécalas con un algodón o un trozo de papel de cocina.

Consejos para limpiar monedas

  • Si las monedas tienen pátina, mejor no las limpies hasta que lo consultes con un coleccionista.
  • Si decides utilizar un producto químico, hazlo con uno de una tienda especializada en coleccionismo de monedas, ya que será menos abrasivo y evitarás que se estropeen.
  • No frotes las monedas con materiales que puedan rayarlas. Intenta hacerlo siempre con elementos suaves, como papel de cocina o algodón. Si no tienes nada de esto, es preferible que las dejes secar al aire libre.
  • Si utilizas un cepillo de dientes, que sea de cerdas suaves, y hazlo despacio.
  • Cuando estés limpiando la moneda, pon debajo una toalla para que, si cae, no se estropee.

Consejos para conservar las monedas

Cuando ya tengas las monedas limpias, tienes que intentar guardarlas y conservarlas para evitar tener que limpiarlas de nuevo y que se deterioren. Sigue los siguientes consejos para conservar tus monedas intactas:

  • Ve a una tienda especializada en coleccionismo de monedas y compra los materiales necesarios para guardarlas de manera organizada. Hay álbumes, fundas de plástico, bandejas y vitrinas en las que puedes proteger tus monedas de golpes y otros condicionantes externos, como la humedad.
  • Conserva tus monedas en un lugar seco.
  • Utiliza lacas especiales para las monedas para protegerlas de la oxidación.