Cuando no preguntamos al vendedor, muchas veces es complicado saber al principio si una joya es de plata o no. Te enseñamos los mejores trucos para saber reconocerla.


Es lógico que cuando compramos un artículo de joyería, queramos saber si es de buena calidad o si, por el contrario, es una falsificación, ya que actualmente es muy fácil encontrarlas, y están tan logradas que apenas nos damos cuenta hasta que pasa el tiempo y se estropean. Para evitarte ese disgusto, te traemos este artículo para que puedas identificar el material de tus joyas.

¿Cómo sé si mi joya es de plata?

Muchas veces dudamos de la procedencia de algún objeto de joyería que acabamos de obtener, nos han regalado o hemos rescatado del joyero de nuestras madres. Al principio lo cogemos con ilusión, pero con el tiempo, vemos que poco a poco se va estropeando su apariencia. Esto es porque tal vez el material no es tan puro como creemos, o directamente está fabricado con unos materiales que nada tienen que ver con la plata.

Hay diversos métodos para conocer la autenticidad de ese anillo que tanto nos gusta. La vía más fácil es pedirle a la tienda que nos lo ha vendido el sello de autenticidad del material con el que ha sido fabricado. Este papelito indicará tanto la pureza de la plata como su procedencia. Sin embargo, en ocasiones no nos pueden facilitar este distintivo, por lo que tendremos que ingeniárnoslas para averiguarlo por nosotros mismos.

¿Qué significan los números?

Todos y cada uno de los artículos de plata tratados en España tiene un número identificativo, de tres cifras, que indica la pureza de la plata utilizada. Así:

  • La plata al 800 tendrá un 80% de pureza.
  • La plata al 900, un 90%.
  • La plata al 925, un 92,5%.
  • La plata al 999, un 100% de pureza.

Además, el número puede ir acompañado de otro distintivo, como el de la Fábrica de la Moneda en caso del dinero, o el del fabricante del objeto.

La plata de ley es aquella cuya pureza es igual o superior al 92,5%. En grados inferiores significará, por lo general, que la plata está mezclada con cobre, como es el caso de las monedas de plata.

¿Cómo identifico la autenticidad de la plata?

Existe una serie de consejos que puedes seguir para adivinar si tu joya es o no de plata.

  • El color del objeto: los objetos bañados en plata son más brillantes y cálidos que aquellos que son de plata original. Si al observarlo además puedes ver que se descascarilla o que se torna a verde su tono, es que no es plata pura.
  • Imantación: el magnetismo de la plata es muy bajo. Si cogemos un imán y acercamos nuestro objeto y este se adhiere, es que es falso y está fabricado con otros materiales más magnéticos, ya que el porcentaje de plata es muy pequeño. En cambio, si colocamos el objeto en un ángulo de 45 grados y el imán no se mueve, es que el material es metálico y no plata. Por otro lado, si el imán va deslizándose pero no llega a adherirse, el interior de la pieza es de plata.
  • Utiliza lejía: con este método debes tener cuidado, ya que si no es de plata, la pieza se estropeará. Cuando vertemos una gota de lejía sobre un objeto y esperamos unos segundos, si empieza a oxidarse pero se puede limpiar fácilmente, es que es de plata. En cambio, si la oxidación continúa, significa que no es de plata.
  • Cubito de hielo: la alpaca es muy parecida a la plata. De hecho, es uno de los materiales más utilizados para imitarla. Sin embargo, tiene un valor y unas propiedades inferiores. Si quieres diferenciar la plata de la alpaca, tan solo tendrás que colocar un cubito de hielo sobre el objeto. Si se derrite de manera rápida, es que el objeto es de plata; en cambio, si permanece inmutable, es de alpaca.
  • Limpia la joya: cuando la plata esterlina se oxida, deja un rastro y unas marquitas negras en el paño con el que la limpiamos. Esto, por el contrario, no ocurre con la plata falsa o de imitación.
  • Su sonido: si desde una altura de unos 15 centímetros dejas caer tu joya y suena a algo parecido a una campana, es que el objeto es de plata. Pero si el sonido no es tan agudo y tiende más a grave, significa que el objeto está hecho con otros materiales distintos a la plata y que intenta imitarla.

Esto son consejos que valen para todo tipo de objetos: anillos, pendientes, collares, pulseras, tobilleras… Se suelen utilizar para identificar la autenticidad de estos objetos, o para distinguirlos del acero o del oro blanco, que también son muy similares a la plata.

La mejor opción es intentar averiguar el valor numérico de nuestro objeto con la ayuda del fabricante o del vendedor. No obstante, de no poder conseguir esa ayuda, siempre nos quedarán los trucos que hemos señalado en este artículo.

Los kits de prueba de plata

También puedes acudir a una joyería, donde pueden venderte un kit de prueba de plata. Eso sí, esta prueba suele causar daños en la superficie del objeto, ya que es un químico muy corrosivo, con ácido nítrico. De hecho, necesitarás guantes para usarlo.

Algunos de estos kits incluyen una lima con la que puedes hacer una marca dentro del metal, o una piedra negra para hacer el trazado. Con la lima tendrás que hacer una franja suficientemente profunda para poder saber qué material hay al fondo o en la base de nuestro objeto. A continuación, tendrás que aplicar una gota de ácido nítrico, para ver el cambio de color en la reacción.

Si vas a utilizar la piedra negra y quieres evitar ralladuras o corrosiones, tienes que frotar o trazar una línea larga con tu objeto de metal sobre la piedra. Después tienes que colocar la gota de ácido sobre la piedra y evaluar cómo reacciona.