De dureza baja, media o fuerte, de látex o espuma. Infórmate porque es probable que, si no descansas bien, sea porque tu colchón no es el adecuado.


Tu elección depende en gran medida de la postura en la que duermas y de otros aspectos de tu ‘comportamiento’ nocturno. Te presentamos las cuatro clases de colchones más populares y que actualmente más se venden en el mercado.

1- Viscoelástico

Este tipo de colchón se adapta perfectamente al cuerpo. La primera vez que lo probamos puede provocar sensación de dureza, sin embargo, el calor corporal y el peso de la persona hace que éste material se ablande muy rápidamente hasta adaptarse al cuerpo. Está recomendado para personas con dolores de espalda, de articulaciones o problemas circulatorios. Es cierto, que no es recomendable para personas que sudan o se mueven mucho por las noches y, es uno de los materiales más caros del mercado.

2- De espuma

Es el material con mayor variedad de calidades, firmezas, precios y características. La espuma de poliuretano es la más conocida y utilizada por su gran calidad y durabilidad, en especial, las llamadas espuma de poliuretano HR. Una de sus principales características es la gran resistencia al hundimiento. Hoy en día, existe un nuevo tipo que incluye diferentes zonas de firmeza en el mismo colchón, que son adaptables a cada parte del cuerpo y muy apropiado para parejas con diferencia de complexión y peso. Es ideal para personas que duermen bocabajo y de costado.

3- Látex

Son especialmente higiénicos y resistentes a bacterias, por lo tanto muy adecuado para alérgicos. Destacan por su alta calidad y adaptabilidad al cuerpo. Las personas con problemas de espalda o articulaciones se decantan por este material ya que se adapta de forma óptima al cuerpo aliviando y ayudando a conseguir la postura correcta. Además, son muy silenciosos, por ello favorecen un descanso sin molestias, más profundo y relajante. Pero, se recomienda que se coloquen materiales que favorezcan la transpiración del colchón porque tienden a generar problemas de humedad.

4- De muelles

Es el material tradicional por excelencia para la fabricación de colchones. Una de las principales características es su precio moderado y que existe un tipo adecuado para prácticamente cualquier público, ya que se puede encontrar muelles con una firmeza alta, media o baja. Además, es un material muy higiénico, ya que su estructura interior favorece la aireación y mejora para esas espaldas castigadas, aunque con el paso del tiempo puede hacer más ruidos de lo normal.

Hablemos de almohadas

Se pueden encontrar almohadas de espuma viscoelástica, de plumas, de todo tipo de poliéster, antirronquidos e incluso las ortopédicas, pero todas tienen más o menos el mismo aspecto una vez les pones la funda. Da igual lo que asegure el fabricante o lo que cuesten, todas hacen lo mismo: compensar el colchón. Si tenemos la superficie de sueño correcta, la almohada es casi innecesaria, pero estamos acostumbradas a ellas. Nos gusta recolocarlas y agarrarlas por las noches.

¿Cuál es el colchón ideal para mí?

Todas las personas tienen sus propias necesidades de descanso, por eso, hay que tener en cuenta nuestras cuestiones personales y económicas.

√ El ‘ideal’: El colchón ideal no será ni duro ni blando, sino firme y adaptable a tu cuerpo.

√ El económico: El de muelles.

√ La medida: Es aconsejable que el largo sea unos 15 cm más de lo que mides. El ancho de 90 está recomendado para una sola persona. El de 150 cm es lo ideal si vas a compartir descanso.

√ ¿Duermes en pareja? Espuma dura.

√ ¿Dolores de espalda o articulaciones? El que se adapte mejor a tu cuerpo.

√ Sin ruido: El de látex.