¿Se te ha estropeado alguna vez la lavadora? Los electrodomésticos nos regalan tiempo y nos simplifican la vida. Alarga su vida manteniéndolos bien.


Mantener a punto todo aparato eléctrico que tengas en tu casa es importante por dos valiosos motivos: el primero, a corto plazo, es que estos aparatos funcionan mediante corriente eléctrica y tienen peligro de sobrecalentarse.

Por eso, cada fabricante utiliza unas vías de refrigeración y unos materiales para conseguir el mejor funcionamiento. Mantener a raya estos aspectos te ayudará además a reducir la factura eléctrica.

El segundo, a largo plazo, es que el mal uso y mal cuidado producirá el incorrecto funcionamiento y la posterior avería. Renovar ese ciclo de vida deteriorado mediante una reparación o una sustitución te costará más dinero que mantenerlo lo mejor posible a diario.

Pequeños electrodomésticos

Son más imprescindibles de lo que podrías creer. ¿Has pensado alguna vez en cómo te secarías el pelo ahora en el invierno si tuvieras el secador estropeado?.

1. cafetera

Es recomendable hacer una limpieza profunda cada mes, limpiando la cafetera tanto por dentro como por fuera. Para ello, utilizar vinagre y agua bien caliente es lo más barato y eficiente. Por un lado, lava la jarra y el filtro con esta mezcla y un estropajo, y por otro, pon en funcionamiento la cafetera con la misma mezcla y una vez terminado, repite el
proceso solo con agua tantas veces sean necesarias para eliminar el olor a vinagre.

No conviene olvidarse de que también es necesario un mantenimiento diario, que incluya tanto el lavado de la jarra con jabón para la vajilla como la eliminación de los posos del café y los filtros después de cada uso.

2. secador

Aunque parezca que el secador de pelo no necesita un mantenimiento, lo necesita al igual que los demás aparatos eléctricos. Especialmente los filtros que recubren el motor para evitar la entrada de polvo en él precisan una limpieza a menudo. Hay que separar el filtro del secador para lavarlo con abundante agua, con la ayuda de un cepillo de dientes para quitar por completo las pelusas y partículas que pueda contener.

Una vez lavado hay que secarlo muy bien antes de volver a colocarlo, ya que la humedad puede dañar el motor. Tampoco hay que olvidarse de limpiar cada uno de los cabezales utilizando el mismo mecanismo.

3. aspiradora

Dependiendo del uso que hagas de la aspiradora es conveniente realizarle una limpieza profunda cada una o dos semanas. Limpia el interior con un trapo humedecido en detergente con amoníaco, pero ten cuidado de no mojar el motor ya que se podría dañar.

Para los tubos, límpialos con un cepillo para retirarles las partículas de polvo, y cambia la bolsa de desperdicios una vez por semana. También conviene controlar la
rejilla de salida de aire ya que puede estar sucia de polvo e impedir así que el aire salga a través del filtro. Límpiala con un cepillo suave.

4. microondas

Es uno de los electrodomésticos más usados en casa, y por consiguiente, de los que más se ensucian. Para evitar la aparición de gérmenes conviene limpiarlo una vez a la semana, recurriendo a productos naturales y dejando de lado los químicos que pueden afectar a nuestra salud.

Pon en marcha el microondas 3-5 minutos con un bol lleno con dos vasos de agua y una cucharada sopera de vinagre blanco. Deja actuar el vapor que producirá el agua al evaporarse unos 10 minutos antes de abrir la puerta. Después, limpia las paredes con una esponja con bicarbonato y, a continuación, acláralas con un paño con agua.

5. plancha

La ropa va desprendiendo restos que la plancha va recogiendo. Para mantenerla limpia de vez en cuando, no demasiado a menudo, conviene hacerle una limpieza: pon un paño húmedo sobre la tabla de planchado y espolvorea sobre él abundante sal fina y frota un poco para que quede como una pasta. Frota la plancha caliente sobre él y después pásale un trapo empapado en vinagre. Recuerda revisar los orificios.

Grandes electrodomésticos

Dentro de este grupo se encuentran aquellos electrodomesticos de gran volumen y que, además, tienen un gasto energético mayor que los anteriores. Suelen ser aquellos que tenemos en la cocina, como el horno, la nevera, el lavajillas… Pero también otros como la lavadora o la secadora.

1. nevera y congelador

Es el aparato que más energía gasta en el hogar, un 30% de la factura de luz. Por eso es importante prestar especial atención a: tenerla el menos tiempo posible abierta y conservarla lo más limpia y ordenada posible. Es recomendable guardar los alimentos siempre en el mismo lugar porque así será más rápida su localización y también mantener las paredes y las baldas limpias ya que si no afectarán al buen funcionamiento.

El hielo en las paredes aumentará el consumo energético, así como la mala refrigeración y conservación de los alimentos. Lo que reducirá su vida útil. Por esto, es recomendable descogelarla y limpiarle el hielo dos veces al año.

2. lavadora

Con el uso va acumulando suciedad y puede llegar a afectar a la propia ropa, dejando manchas o mal olor. Conviene realizar unos sencillos pasos tras los lavados para reducir la acumulación de suciedad: limpiar los dispensadores de jabón con un cepillo de dientes para eliminar los restos y secar la goma de la puerta para quitar la humedad que favorece la aparición de moho. Finalmente, con menos frecuencia conviene limpiar el filtro porque en él suelen acumularse pelusas, hilos y suciedad.

3. televisión

Las pantallas planas de las televisiones de hoy en día difieren mucho de las de hace años, su composición es de cristal líquido, lo que requiere de unos cuidados especiales. Cuando te dispongas a limpiarla procura que esté apagada desde un buen rato antes y elimina el polvo acumulado en ella con un plumero, sin utilizar ningún producto para ello. Para quitar las manchas o huellas usa un paño de microfibra humedecido con una mezcla de agua y alcohol, nunca rocíes el líquido directamente sobre la pantalla.

4. horno

En el horno se va acumulando grasa y para mantenerlo impecable se debe limpiar después de cada uso. Para limpiarlo con facilidad se puede utilizar bicarbonato de sodio disuelto en agua tibia, dejar actuar unos minutos y para terminar, pasar un trapo rociado con vinagre.