El mundo ha cambiado y con él las maneras de comunicarnos y relacionarnos. Si antes las agencias matrimoniales y de contactos eran “para otros”, ahora las aplicaciones para buscar el amor son algo habitual. ¿Pero cuáles son las claves para triunfar?.


No nos engañemos, por suerte o por desgracia, para muchos la primera impresión es la que cuenta. Y hay situaciones en las que no tendremos una segunda oportunidad.
Vivimos en una sociedad en la que siempre vamos con prisa y lo queremos todo ya mismo: la información, las compras, el amor…

Y en cuestión de relaciones, las cosas han cambiado en los últimos tiempos y la manera de relacionarnos también es diferente.

Internet ocupa gran parte de nuestra vida y nuestro tiempo libre y ese se extiende también a la parte sentimental. De ahí el auge de las web de citas, que te prometen desde encontrar al amor de tu vida a una aventura clandestina o un encuentro ocasional.

Carta de presentación

Pero antes hay que cumplir con un paso obligatorio, venderte en la red. ¿Qué hay que poner?, ¿cómo debemos comportarnos para que nuestro perfil tenga éxito?
Vamos a empezar por el principio: la foto. Esa es nuestra carta de presentación, pero cuidado, no todo vale, así que te vamos a decir algunas cosas que pueden ayudarte a tener éxito.

— Elige una foto en la que se te vea bien, olvídate de retratos artísticos, imágenes desenfocadas…

— En general, a los usuarios, hombre y mujeres, no le gustan las fotos en las que sales de perfil, con el rostro tapado por el pelo, las manos en la cara, a contraluz…

— Los últimos estudios demuestran que el 73 % de los hombres que utilizan webs de citas prefieren una foto de cuerpo entero, aunque en el caso de las mujeres usuarias, ese porcentaje, curiosamente, es de un 61 %.

— Y si las fotos de gatitos triunfan en Internet, en general en las webs de citas poner una foto con tu mascota no tiene demasiado éxito, ni tampoco en grupo. Eres el/la protagonista y por tanto debes salir solo tú.

Esconder la mirada

“A mí realmente el físico me da igual”, nos cuenta Carlota. “Por eso lo de la foto para mí es un mero trámite. La miro solo para ver si posa o no con gafas de sol, que es algo que no soporto. Creo que los ojos dicen mucho de una persona y si no los veo me da la sensación de que tiene algo que ocultar”.

Ese no es el caso de Luis. “A mí me gustan las chicas muy delgadas, y ver una foto de cuerpo entero ya me ayuda a eliminar a muchas. Puede sonar frívolo, pero es mejor así. No le hago perder el tiempo a la chica y le creo falsas ilusiones. Si ves cómo es la otra persona desde el principio te evitas muchos desengaños”.

La edad importa

Claro que eso no se refiere solo al físico. La palabra desengaño sale mucho cuando hablamos de webs de citas. Y una de las cosas que más se repite es la edad.

Mentir sobre eso es una tontería, porque antes o después se sabrá y lo único que consigues es perjudicarte. Y si eso lo “completas” con una foto tuya de cuando casi hacías la Primera Comunión, el resultado es ridículo.

Y si es malo mentir sobre tu edad, también lo es falsear el lugar en el que vives.
Muchos creen que tendrán más posibilidades de éxito si dicen que su casa se encuentra en un barrio más o menos cool, o en una gran ciudad en vez de un pueblo pequeño…

web

Pero se equivocan por completo.

Celia lleva lleva viviendo dos años con un chico que conoció en una de las web más conocidas, pero no encontró a su príncipe azul a la primera, ni mucho menos.
“Tuve un montón de citas y me encontré de todo. Pero también chicos muy solos y con ganas de hablar. Supongo que hay que saber escoger la app, porque también hay algunas en los que los tíos solo buscan sexo. Yo la verdad no me encontré con muchos mentirosos, pero sí con alguno con mucho morro”.

Ojo con los criminales

Desde las propias páginas te aconsejan siempre ser lo más natural y sincero posible, porque así te evitarás disgustos. De todas formas, también hay que ser prudentes y a estas alturas saber que no puedes fiarte de todo el mundo así como así.

De hecho, en los últimos tiempos empiezan a ser habituales los titulares en prensa sobre estafadores del amor, hombres y mujeres que amparándose en el anonimato de la red y en la soledad de muchas personas, terminan engañándolas y seduciéndolas de manera virtual para conseguir un beneficio, casi siempre económico.

El destino

Todos conocemos a alguien como María, que ha tenido suerte y ha encontrado a su pareja en una web. Aunque esa no hubiera sido su intención inicial. Eso es algo de lo que habla Manuel, aunque asegura que a él también se lo han contado: “A veces se va buscando sexo o compañía, pero uno acaba encontrando a la persona de su vida. Nunca se sabe”.

Pero todos estos consejos se resumen en cuatro: asegurarte bien de lo que quieres, mantener una actitud positiva, no mentir y quedar siempre en un sitio público en la primera cita. Lo demás es cuestión de Cupido o el destino.