Hablamos con Eva Revuelta, Directora de Relaciones Institucionales y Comunicación de la Fundación Querer sobre los calcetines solidarios que ya están a la venta. Una prenda que todos podemos tener en nuestro armario y que además de originales y de edición limitada, tienen historias muy especiales detrás. Son 100% de algodón, hechos en España y han sido diseñados por niños de los que Eva nos cuenta parte de su vida. Esta institución sin ánimo de lucro está volcada tanto en la investigación de enfermedades neurológicas graves como en la educación de quien la padece.

PREGUNTA: Tenéis calcetines solidarios, prendas que han sido diseñadas por niños que tienen muchas historias que contar. Cuéntanos más sobre sobre ello

RESPUESTA: La marca Waves Socks es  una empresa 100% de la Fundación Querer, institución sin ánimo de lucro dedicada a la educación, investigación, difusión y concienciación social de las enfermedades neurológicas. Waves Socks nació con el fin de potenciar la creatividad, autonomía e inclusión laboral de niños con discapacidad intelectual, y que el día de mañana tengan una salida laboral si este proyecto sale adelante.

Queremos utilizar  esta marca de calcetines como vehículo para mejorar el futuro de estos niños. Detrás del diseño de estos calcetines solidarios están las historias de superación de Leo, Pepe, Dante, Guille, Inesita alumnos de entre 10 y 16 años del colegio de educación especial ‘El Cole de Celia y Pepe’, con dificultades en su aprendizaje derivadas de una enfermedad rara o trastorno neurológico.

PR: Todos los diseños guardan historias especiales, ¿hay alguna que os haya conmovido especialmente? 

R: Todas son únicas y especiales. Todas son historias de superación que nos llegan al corazón.

Guillermo es un chaval de 15 años lleno de vida. Aunque tiene dificultades para expresarse y comprender su entorno, también tiene unas habilidades asombrosas como la pintura. Es un talento natural para él, que puede pasarse horas dibujando y mostrando su particular visión del mundo. La mezcla de ingenuidad y precisión en el trazo es lo que hace tan particulares sus diseños. La pintura es una excelente vía para que Guille pueda expresar su percepción del mundo y su magia interior. ¡Es un genio!

Pepe tiene 14 años y le cuesta mucho agarrar un lapicero de colores o un boli. Sin embargo, tiene una imaginación extraordinaria y le encanta pintar. Es capaz de integrase en su entorno seguro, aunque tiene problemas de lenguaje y decodificación de sonidos. No entiende las ironías y no sabe mentir. Le gusta el fútbol y la natación y su enorme imaginación y capacidad de mezclar colores hace que disfrute pintando, siempre con una sonrisa. El fútbol no es que le guste ¡es que le entusiasma!

Leo es un chico de 14 años que no puede hablar, pero es un niño muy feliz y tremendamente sociable. Tiene una gran capacidad para hacerse entender y el don de hacerse querer. Por eso tiene tantos amigos y contagia tanta alegría. Le encanta jugar al fútbol y es digno de un “balón de oro” porque nació con los pies deformados y ahora juega en una escuela con niños sin dificultades. La vida de Leo no iba a ser fácil y, sin embargo, la ha hecho extraordinaria.

Dante, de 13 años, es un niño extraordinario en todos los sentidos. Italiano, francés y español nacido en Londres, al lado del Big Ben, como le gusta precisar, es un chaval sonriente y cariñoso, al que todo le cuesta: vestirse, comer, caminar, leer o escribir. Por eso, es ejemplo de valentía y esfuerzo. Tiene una memoria musical impresionante y talento para la fotografía. Siempre lleva algún dibujito recortado en sus bolsillos y le apasiona el arte y los cuadros. Su preferido es ‘La gran Ola’, de Kanagawa.

Antonio es un niño de 9 años con una sonrisa entrañable y llena de ternura, al que se le hace difícil socializar por su dificultad para expresarse y la inmensa timidez de su carácter, que se ve acrecentada por esta dificultad. Como cualquier niño de su edad, le encanta el fútbol y, a través de la pintura, ha encontrado la forma de expresarse y plasmar los pensamientos e ideas que a menudo no se atreve a decir con palabras. Sus dibujos son divertidos y llenos de colorido e imaginación. Y muchos más…

FUNDACIÓN QUERER
Fundación Querer

PR: Además, son ediciones limitadas lo que hace de ellos algo mucho más especial y único ¿Cuántos se hacen de cada uno? 

R: Si son todas Ediciones Limitadas. Según para qué o quién las hagamos se hacen más o menos. Ya que hacemos Ediciones Limitadas también por encargo de empresas que personalizamos con los chicos acorde a lo que nos piden. Las historias de estos niños se plasman en un total por ahora de 15 diseños, 18 en tres días que nos llegan nuevos y ya tenemos lista de espera. Hay clientes que los quieren todos y como saben que hay los que hay los reservan antes de salir.

PR: Habéis cuidado cada detalle, entre otras cosas el tejido. ¿De qué están hechos y por qué?

R: Hemos cuidado hasta el último detalle ya que queremos que este proyecto les dé un futuro laboral y la posibilidad de seguir en la fundación el día de mañana. Cuando este proyecto nació es porque  queríamos una marca de moda trascendente que cree conciencia. La moda es un mundo que necesita apostar más  por la inclusión y qué mejor accesorio que el calcetín, que no puede faltar en ningún armario. Necesitábamos encontrar el mejor producto y por ello decidimos utilizar solo materias primas respetuosas con el medio ambiente y fomentar una cadena de suministro justa y transparente. Trabajamos solo con fábricas españolas donde se respetan los derechos de los trabajadores y se valora su trabajo. De hecho, en tan poco tiempo son ya como de nuestra familia, por el trato tan cercano y diario.

PR: Ha surgido la marca Waves Socks y parece que ha llegado para quedarse. Buscáis que los niños tengan también un futuro en ella ¿Qué plan hay para ello?

R: Nuestro plan es crear una marca de moda con conciencia social. Creemos que es necesario. Moda y concienciación social de la mano. Queremos que nuestros clientes se emocionen con nuestros calcetines. Queremos prendas que trasmitan amor, concienciación, sentimientos  y por eso todos llevan un mensaje. Mensajes que te haga crecer como persona, que trasmitan tu carácter, tu personalidad, tu esencia…. Ese es nuestro leitmotiv.

PR: Hay una tienda en la que los niños aprenden a desenvolverse en diferentes roles e incluso cobran a clientes cuando compras estos calcetines ¿Les hace ilusión empezar a probar el que puede ser su futuro trabajo?

R: Sí, está dentro de El cole de Celia y Pepe. Colegio de educación especial de la Fundación querer donde  cada niño aprende de un modo diferente, porque cada niño tiene su propio potencial para aprender, desarrollar ideas, crear…Es allí donde nace el proyecto y marca Waves Socks y cuando podemos hacemos ventas privadas y ellos pueden atender a los clientes, supervisar el stock, cobrar, envolver. Todo lo necesario para crear una experiencia de compra única para los que nos visitan y por supuesto súper especial y  personalizada. Les ilusiona muchísimo. Para ellos es también una gran experiencia.

PR: Además, hay un aula funcional. ¿Qué hacen ahí exactamente?

R: En ‘El Cole de Celia y Pepe’ promovemos, además, la integración de los alumnos desde el Aula Funcional, donde los más mayores trabajan la funcionalidad y la aplicación de los contenidos curriculares a la vida cotidiana. Dentro del aula funcional se desarrolla esta iniciativa solidaria dentro del proyecto ‘Crea tu empresa’ que, además de tener objetivos pedagógicos, pretende ofrecer herramientas a los adolescentes del centro para favorecer la adquisición, aumento y consolidación de las competencias blandas (soft skills), esto es, aptitudes sociales, emocionales, resolutivas y de comportamiento para su mejor integración en la sociedad.

De esta manera, los calcetines se convierten en una vía para fomentar la inclusión de estos niños en un mercado laboral complicado para ellos. Una de las mayores preocupaciones de los padres de hijos con discapacidad es pensar qué harán en el futuro y si podrán conseguir un empleo digno y de calidad. Desde la Fundación Querer nos preocupamos por esto y queremos que nuestros alumnos logren las mejores oportunidades, buscamos un futuro laboral para ellos.

Cada paso del proceso está lleno de satisfacciones para ellos. Imagina lo que es para estos niños ver que su dibujo finalmente es un calcetín que se pueden poner ellos, su familia o sus amigos e incluso pueden comprar. Su cara de felicidad es impresionante.